Guillermo Arriaga presenta su novela El Hombre, en la FIL Guadalajara
Fotografía: Héctor Navarro




Guadalajara, Jalisco 

Guillermo Arriaga habló sobre el origen y la construcción de El Hombre, su nueva novela, un proyecto que lo acompañó durante más de dos décadas y que, según explicó, solo encontró sentido cuando dejó de pensarla como película.

Arriaga recordó que la historia estuvo pensada originalmente para cine, pero nunca llegó a consolidarse.

“La historia la tenía en mi cabeza desde hace muchos años, siempre lo pensé que era una película, pero por alguna manera no cuajaba como película. Y me di cuenta que no cuajaba porque requería una estructura y un lenguaje más sofisticado que no se podía expresar en una película".

Con el paso de los años, la concepción del relato también se transformó.

“Sí, mucho cambió mucho”, afirmó. Entre las modificaciones más relevantes estuvo el punto de partida narrativo: “Empezaba en Inglaterra y terminó… la novela empieza en Vermont, de entrada eso cambió radicalmente”.

El Hombre está narrado por seis voces distintas a lo largo de 210 años. Arriaga explicó que esta estructura emergió de manera orgánica.

“Cuando yo escribo una novela no tengo una estructura predeterminada. Empieza a surgir naturalmente la historia y la historia me va demandando qué personaje tiene que aparecer, con qué lenguaje, con qué sintaxis, con qué puntuación, con qué ritmo, con qué tono.

Y esta novela me exigió ser contada a través de seis voces distintas en un periodo de prácticamente 210 años. Entonces me parecía que lo exigía la novela”.

El proceso creativo, dijo, avanza sin planificación previa.

“No tengo establecido ni el principio ni el final, no tengo idea de qué va a ser el final. No planeo la novela. La novela se me va revelando”. Para él, la escritura se activa cuando encuentra el punto exacto desde el cual comenzar:

“Una vez que ya la empiezo a contar y ya veo por dónde me arranco, no paro”.

Respecto a Henry Lloyd, protagonista del libro, Arriaga señaló que la historia lo llevó a descubrir dimensiones que no había previsto. 

  • Explicó que la novela le reveló “un personaje mucho más complejo de lo que podía aparecer a simple vista”. Añadió que su humanidad y brutalidad conviven en el centro del relato: “Es un tipo con una gran visión, es un tipo monstruoso, ahí lo dice en la novela, es un monstruo visionario”.

Héctor Navarro