Guadalajara, Jalisco.
Entre la confusión de accesos por las obras en la Plaza Liberación y la expectativa de un público que aguardaba impaciente, el Teatro Degollado abrió sus puertas este viernes para celebrar la primera de seis galas del XXXII Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería.
La noche estuvo dedicada a la Época Dorada, en homenaje a figuras como Pedro Infante, Jorge Negrete, Javier Solís, Cuco Sánchez y Miguel Aceves Mejía.
El arranque fue puntual: a las 20:00 horas, la Orquesta Filarmónica de Jalisco, bajo la batuta de Enrique Radillo, llenó de energía el recinto con Guadalajara.
La pieza funcionó como preludio a una velada que prometía traer de vuelta las voces inmortales de la música mexicana.
El Mariachi de América abrió con un repertorio ligado a Pedro Infante: Bésame morenita, La tertulia, Amorcito corazón y Gavilán pollero desataron coros y aplausos. Después fue el turno de Cuco Sánchez, con La cama de piedra, No soy monedita de oro y El mil amores, que reforzaron la complicidad con el público.
El homenaje continuó con las coplas de Pedro Infante y Jorge Negrete y, más adelante, con la elegancia de Javier Solís a través de temas como Esos altos de Jalisco y Soy mexicano.
En la segunda parte de la noche, Los Camperos de Jesús “Chuy” Guzmán, agrupación proveniente de Los Ángeles, tomaron la estafeta con interpretaciones que encendieron de nuevo al público: La noche y tú, Mi ciudad, Fallaste corazón y Prieta linda.
- El homenaje a la Época Dorada marcó el inicio de un ciclo que se extenderá hasta el 7 de septiembre. Seis noches en las que el Degollado resonará con las canciones que han dado identidad a México.