Zapotlán el Grande, Jalisco.
Las recientes condiciones meteorológicas han incrementado el interés de visitantes por subir al Nevado de Colima. Sin embargo, especialistas advierten que, más allá del clima, la altura representa un riesgo real para la salud si no se toman precauciones.
El médico urgenciólogo Irving Sánchez explicó que el llamado mal de montaña puede presentarse con mayor frecuencia de lo que la población imagina, especialmente a partir de los 2 mil 500 metros sobre el nivel del mar, y representa un riesgo importante para personas con padecimientos previos.

Fotografía: PC Jalisco
“Si yo les dijera que tres de cada 10 personas cuando lleguen a los 2500 m de altura van a empezar a sentir ya síntomas o signos de lo que es el mal de montaña, creo que la gente estaría un poquito más consciente de cuidarse. ¿Por qué razón? Porque estamos hablando de que aquellas personas que tienen compromiso cardiovascular o compromiso respiratorio corren riesgo allá arriba, específicamente ¿quiénes? Los hipertensos. Los hipertensos se pueden descompensar fácilmente".
"Los pacientes con problemas respiratorios no es conveniente que tomen un ascenso a más de 2500 m de altura como cualquier picnic, cualquier día de campo.”

Fotografía: PC Jalisco
El académico del Centro Universitario del Sur detalló que el mal de montaña ocurre cuando el cuerpo se enfrenta a una menor presión atmosférica, lo que reduce la cantidad de oxígeno disponible y puede generar desde síntomas leves hasta complicaciones graves que requieren atención médica inmediata.
“El problema de aquí es que el mal de montaña es una afectación que sucede en nuestro cuerpo en el momento en que nos exponemos a atmósferas con menor presión atmosférica. Se va a dividir tanto en un mal de montaña o soroche, con una presentación leve, como dolor de cabeza o mareo, y eso ya significa que te estás enfrentando al inicio del mal de montaña.
Puede evolucionar a cosas horribles como el edema pulmonar de alta montaña y el edema cerebral. En ambas condiciones son padecimientos que tienen que ser atendidos de manera emergente. Si esto te sucedió porque subiste, entonces la solución es que bajes, y tienen que bajar inmediatamente porque la evolución es progresiva.”
Las autoridades y especialistas reiteran el llamado a informarse antes de realizar ascensos, respetar las recomendaciones médicas y de protección civil y no subestimar los efectos de la altura, especialmente en personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias.

Fotografía: PC Jalisco
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