Guadalajara, Jalisco.
Encadenada por justicia, Lisi Celis denuncia impunidad y violencia institucional en Jalisco por denunciar violencia vicaria, sustracción de menores y alienación parental; acusa al Poder Ejecutivo y al Judicial que su expareja manipule el sistema legal y ejerza violencia sistemática en su contra.
Tras casi siete años de litigios sin que se restituyan los derechos de sus hijos y ante la falta de respuesta de las autoridades, la madre de familia inició una protesta extrema: permanece encadenada y durmiendo afuera de Casa Jalisco.

Foto: Isaura López
Con una reducción severa en la ingesta de alimentos, para exigir justicia y la devolución de sus hijos.
Aunque cuenta con un Pulso de Vida como medida de protección, denuncia que existe una instrucción para mantenerla en abandono, lo que pone en riesgo su integridad.
“Estoy encadenada porque el gobierno está muy enojado, o sea, realmente, aunque hemos hecho otras manifestaciones, nunca había vivido esto. Estoy en tinieblas, en la noche.
Tengo Pulso de vida y llega la policía, me dicen tienes que conectar tus pulsos de vida. Pues no puedo. Me dijeron que hay órdenes de arriba que no puedo conectar”.

Foto: Isaura López
Lisi Celis asegura que ni el gobierno anterior, ni el actual con Pablo Lemus, han tomado acciones efectivas para resolver su caso, pese a las denuncias formales y resoluciones judiciales a su favor.
“Yo no tengo nada más que reclamarle a una autoridad, es a todas. A mí me quedó mal la fiscalía de los niños, la fiscalía de las mujeres, la fiscalía desaparecidos, los jueces estatales: penales y familiares”.
El conflicto legal comenzó en 2018, cuando su expareja, Diego Romo González —heredero de Tequila Herradura—, intentó obtener la custodia de sus hijos. Aunque los tribunales otorgaron la custodia a la madre y fijaron una pensión alimenticia, esta nunca se cumplió, de acuerdo con Lisi Celis.

Foto: Isaura López
Desde entonces, afirma haber enfrentado más de 350 procesos judiciales, invirtiendo más de 14 millones de pesos, lo que describe como una judicialización extrema para desgastarla y mantenerla alejada de sus hijos.
“No hay justificación para incumplir cientos de veces lo que te ordena la autoridad en primera. Segunda, tengo sentencias firmes en donde dice no hay una sola prueba de que la mamá y federales, de que la mamá haya ejercido violencia con estos niños”.
La denuncia escaló al ámbito federal. Lisi acusa ahora a la jueza federal, Sabrina Dueñas Aguirre, de obstaculizar el acceso a la justicia y no juzgar con perspectiva de género ni protección a la niñez.
“Ese peritaje ha estado desacreditado toda la vida, se ha desacreditado, no sé, cincuenta veces, sesenta veces, ella lo toma en cuenta, un peritaje del dos mil diecinueve y una cartita de mi hijo, y entonces la entrega deja a mis hijos, incluyendo el de veinte años, en manos del papá.
Y ahí tengo otra vez violencia institucional, mete amparo, mete recurso, hay que litigar. ¿Por qué? Porque una corrupta se coló del poder judicial estatal y me hacen litigar en otro proceso. Entonces, pues no, la verdad es que yo no pienso seguir atada a corruptos que me tienen con una vida totalmente judicializada”.
De acuerdo con la denunciante, las conexiones del padre de familia con figuras influyentes del Gobierno estatal y del Poder Judicial de Jalisco han obstaculizado de manera sistemática las ejecuciones de resoluciones judiciales, perpetuando la separación materno-filial.
- Sin una fecha definida, la madre de familia permanecerá encadenada afuera de Casa Jalisco, hasta que, afirma, exista una respuesta real del Estado y justicia efectiva.
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