vencer al Covid-19
Fotografía: Coordinación de Desarrollo Social
Guadalajara, Jalisco.

Durante un mes, la mamá de María Fernanda Valenzuela ha vivido con la angustia de saber cómo va la salud de la joven de 31 años, quien lucha contra la Covid-19.

Los informes que obtiene en la plataforma electrónica le indican lo que se vive en el área de pacientes graves. El comportamiento de esta enfermedad da tantos vuelcos que, por eso, los médicos la describen como una “montaña rusa”.

“Y los informes que me llegaban eran, por ejemplo, en la plataforma: muy delicado, hubo días que decía grave; algún día decía ‘mejoría clínica’. Entonces, esos cambios de información eran muy fuertes. Aparte, también los doctores dicen que esta enfermedad es como una montaña rusa”.

Los médicos de la clínica 110 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y María Fernanda están a punto de ganarle la batalla a la enfermedad. El viernes pasado estaba lista para ser dada de alta, pero con sólo pasar a la silla de ruedas para su salida del hospital, bajó su oxigenación, y entonces, para mayor seguridad, se quedó el fin de semana internada.

Es la prueba de que la Covid-19 mantiene al paciente en esa especie de “montaña rusa”.

“Un día un paciente puede estar muy bien y al día siguiente puede desaturar y ponerse mal, y otra vez… Entonces, es algo incierto; los informes son muy fríos, muy cortos y el saber que es una enfermedad delicada pues sí, sí es angustiante”.

María Fernanda es una de los 702 pacientes con Covid-19 que reporta el IMSS en Jalisco; la pandemia está en un momento en el que apenas se desocupa una cama y a las pocas horas entra otro paciente a ese hospital.

Y aunque es una persona con trasplante de riñón desde hace 15 años, eso no bastó para que el Gobierno federal priorizara a las personas que están más vulnerables ante el virus.

“Para ella era muy importante la vacuna, apenas ya en esta semana, pero pues ella ya hospitalizada… no le tocó a su grupo de edad”.

Ahora, su amigo de la universidad llegó a este hospital Covid; aunque el compañero de María Fernanda está en otro piso, fue en una semana en la que llegaron más jóvenes y graves.

Elizabeth Ortiz