Los números del sector forestal mexicano y jalisciense son deprimentes: no hay capacidad de abastecer las necesidades de la industria mueblera o de la construcción, no hay control sobre el clandestinaje y las maderas importadas dominan el mercado mientras la producción nacional se ha desplomado en 20 años. Todo por falta de organización.
Últimas entradas de Equipo Editorial (ver todo)
Noticias
Radio UdeG



















