Al docente con cariño Parte III; Buenas personas: legado de la docencia

La docencia es el término empleado para describir la profesión de enseñar. El profesor es la persona que enseña un conjunto de saberes y el maestro es al que se le reconoce una habilidad extraordinaria en la materia que instruye.



Guadalajara, Jalisco. 

La docencia es el término empleado para describir la profesión de enseñar. El profesor es la persona que enseña un conjunto de saberes y el maestro es al que se le reconoce una habilidad extraordinaria en la materia que instruye.

Los docentes de las diferentes generaciones con los que dialogamos nos compartieron que estar en un aula frente a sus alumnos los llena de alegría. 

  • Así que, para responder a lo que dije al final de la entrega anterior, sí: eligieron bien su vocación.

Diego González Aldana, quien egresó hace siete años de la Normal de Jalisco, contó que primero estudió algunos semestres en la carrera de filosofía en la Universidad de Guadalajara (UdeG) y se dio cuenta que su vocación estaba en enseñar a niños de primaria.

“Está muy relacionado de hecho: la filosofía con la educación, y la verdad es que llegó para quedarse. Yo creo que nací para ello. Es mi vocación”, apuntó.

La maestra Imelda dijo que enseñar a los alumnos más pequeños en preescolar la hace sentir libre y creativa. Al desempeñar su labor tiene el reconocimiento de los padres de familia, de sus compañeras educadoras y, principalmente, de las niñas y los niños.

“Feliz. Me encanta ser docente, creo que es lo mío. He tenido la oportunidad de participar en varios procesos y jamás he querido dejar de ser docente y vaya que suena tentador, porque es algo que a mí me llena, me divierte.

Yo pienso que si te divierte lo que haces y aparte te pagan, ¿para qué quieres más?

La autenticidad de los niños cuando llegas al aula, la espontaneidad, el que yo pueda ser libre en ese contexto, con ellos, que pueda crear, que tenga la posibilidad de imaginar y de concretar lo que imagino, es algo que cómo lo pago”, manifestó. 

La jubilación del maestro Jaime Gómez está cada vez más cerca. Sin embargo, expresó su alegría de trabajar como profesor de matemáticas en secundaria desde 1982.

“En realidad, la mayoría son cosas positivas. Logra uno ver a muchos muchachos ya ahorita como médicos, ingenieros, abogados. Sigo frecuentando a ex alumnos, la mayoría son experiencias positivas, sí hay sus dificultades a la hora del trabajo, 

sobre todo con los adolescentes, es una época compleja, pero nada que no se pueda superar.

Se aprende bastante dando clases. Generalmente uno de los consejos que les doy yo a mis alumnos es ‘explíquenle a los demás para que aprendan’”, subrayó. 

  • Hoy que es 15 de mayo, desde este espacio enviamos amplias felicidades a las y los docentes que, como Jaime, Imelda y Diego, encontraron su vocación y han logrado ser Maestros. Así: con eme mayúscula.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. En la cuarta parte de este trabajo especial revisaremos que no solo los estudiantes tienen problemas de salud emocional, también lo viven las y los profesores.


Ignacio Pérez Vega