Al docente con cariño Parte IV: Salud mental, bajo alerta

Aunque siempre han existido, la ansiedad y la depresión “se destaparon” entre todos los profesionales, tras la pandemia de Covid-19, y los docentes están entre los más afectados.



Guadalajara, Jalisco. 

Aunque siempre han existido, la ansiedad y la depresión “se destaparon” entre todos los profesionales, tras la pandemia de Covid-19, y los docentes están entre los más afectados.

Algunos maestros se enfrentan, además, con el síndrome de desgaste profesional o síndrome de estar quemado, conocido también como burnout. Se desarrolla en las profesiones de ayuda o interrelación social frecuente. Es un estado de agotamiento físico y mental que llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador.

La maestra Imelda Bermúdez relató que la pandemia impactó en Ayotlán con algunas diferencias en comparación con las grandes ciudades. Muchos no creían que se iban a enfermar y la muerte les llegó con sorpresa, pues hubo quienes perdieron a varios de sus integrantes.

“Eso es con los niños y con los papás, pero también las maestras tenemos nuestra propia historia, también las maestras vivimos una situación de estrés a la que no estábamos acostumbradas. De resolver porque teníamos que dar cuenta con

el dolor de lo que nos estaba pasando en nuestras propias casas y había que seguir adelante,

y había que impulsar y había que sentir que el sistema educativo no se estaba cayendo por la pandemia. Entonces, regresamos con más situaciones emocionales que atender que, sin duda, en los colectivos se trabajó, porque en cada Consejo Técnico se abordaba esa área socioemocional del docente”, expuso. 

Gabriela Hernández Arthur, directora de Psicopedagogía de la Secretaría de Educación, informó que en esa área aplican el programa “Desarrollo Emocional del Docente”, para aquellos maestros que sufren el síndrome de burnout y que les son derivados de la Dirección Jurídica o por quejas que atiende la Contraloría interna.

Los problemas emocionales de los alumnos les afectan a algunos docentes y también la presión de la “carga de trabajo administrativo” que deben cumplir, además de la actividad en el aula.

“Dice la Unesco que la segunda causa de que el docente se desgaste son exactamente cómo vienen los alumnos de casa. Los maestros, al parecer, se desgastan por cuestiones que tienen que ver con trámites y cuestiones de ese tipo, pero algo que dice la Unesco es que el alumno por su tipo de conducta que presenta,

desgasta mucho la situación del docente, porque el docente está recibiendo.

Imagínate, los maestros de secundaria reciben de tres o cuatro secundarias que tengan, ellos están recibiendo todo esto y los maestros de primaria, igual, con dos turnos.

Claro, la conducta de los maestros es un factor para lo cual deben estar muy bien preparados,

 cuestión que no era, acuérdense que el tema emocional, pertenecía más a la familia”, explicó. 

  • Los casos de “maestros quemados o agotados” que atiende la Secretaría de Educación se coordinan con el Instituto de Salud Mental (Salme) de la Secretaría de Salud, donde se les diagnostica.

“Te diría que, en total, entre alumnos y maestros atendemos alrededor de 450 casos al año en la Dirección de Psicopedagogía,

y de éstos 20% son atendidos, no clínicamente hablando, simplemente, son valorados para saber si tienen ese desgaste”, indicó.

La Dirección de Psicopedagogía hace trabajo preventivo en escuelas sobre el síndrome de burnout, para que los maestros cuiden su salud, su alimentación, su ejercicio y su descanso y con ello evitar que sufran este síndrome.

La maestra Imelda Bermúdez refirió que a los profesores de las regiones foráneas les es muy difícil acudir a atención psicológica profesional y lo fue tras la pandemia.

“Estoy en un lugar que está a dos horas de Guadalajara, existen diferentes instancias a donde nosotros podemos acudir para atender la salud física y emocional, pero en Ayotlán por poquito y tenemos nomás médico. Entonces, tienes que moverte a otro lugar para atenderte, entonces, ¿qué pasó?

Que cada quien hizo su red de apoyo, buscó resolverlo de manera personal, buscando los profesionistas que cada quien necesitaba.

 Yo conozco a varios, incluyéndome, que tuvimos que pasar por psicólogo un rato, porque sí fue mucho el desajuste”, aseveró. 

En el cierre de este trabajo especial, algunos docentes nos platican si la figura del maestro es respetada como antes… o ya no sucede así.


Ignacio Pérez Vega