Tres intentos, empujones y ciudadanos molestos: la otra experiencia en Mi Macro Periférico
Fotografía: Gobierno de Jalisco




Guadalajara, Jalisco.

Son las 7 de la mañana con 12 minutos en la Zona Metropolitana de Guadalajara, en el día 24 de operación del sistema Mi Macro Periférico. Es la estación Chapalita Inn, justo la mitad del trayecto que está conformado por 42 kilómetros.

Vamos a realizar un recorrido hacia el Norte, con el objetivo de saber el tiempo que nos toma abordar una unidad.

- 7:16 am -

Colocamos nuestra tarjeta de pago. El rehilete nos da el acceso. Estamos dentro del estrecho anden, de aproximadamente 3 metros.

Mucha actividad. Son las unidades que llegan en el sentido opuesto. Nuestro destino tiene esperando una cantidad considerable de personas; es complejo calcular cuántas. Para tomar nuestro lugar, la aglomeración comienza a ser cada vez mayor.

Hay una persona que organiza a los ansiosos viajeros que necesitan llegar a su destino.

El primer autobús llega abarrotado, es insuficiente y nos da el primer susto...

La puerta empuja fuertemente a un hombre...

Pasado el susto, el coordinador del andén continúa tratando de organizar a la masa de usuarios.

- 7:30 am -

El ambiente es tenso e incómodo. Estamos a la espera del segundo vehículo articulado. La voz sigue dando indicaciones, pero es complejo cumplirlas, dado que el espacio es insuficiente.

La tensión continúa hasta que el coordinador del andén, un hombre alto con sudadera roja y lentes negros, explota. Los usuarios también. Comienza el caos...

Una mujer de cabello rubio con cubrebocas negro es quien se nota más molesta. Y, junto a ella, un adulto mayor muestra desesperación y pide más camiones.

El coordinador del andén le responde que no hay conductores suficientes. El caos continúa…

Llega otro autobús, el segundo de la espera. Se llena rápido. El coordinador de andén lucha para acomodar a más personas.

- 7:40 am -

Tercer intento. Esta vez seremos los primeros en abordar, así que hay que acomodarnos rápido para obtener un buen lugar… de pie.

Nos reciben con música ochentera, la primera diferencia con respecto a la recientemente extinta ruta 380 y sus usuales cumbias...

Comenzamos el trayecto y nos sujetamos bien. Dado el privilegio de subir primero, vamos relativamente más cómodos que otros.

Llegamos a la tercera parada en nuestro trayecto. No cabe nadie más, pero igual sube más gente y las leyes de la física comienzan a ponerse a prueba.

Una pequeña niña disfruta del recorrido a la mitad del articulado.

Conforme van bajando los pasajeros, hay más libertad.

- 8:20 am -

Es la Estación Periférico Norte. Momento de bajar.

Esta es la experiencia dentro del recién inaugurado sistema Mi Macro Periférico, donde tuvimos la suerte de alcanzar sitio en el tercer intento y demoramos una hora con ocho minutos para recorrer la mitad del trayecto a bordo de este sistema de transporte.


Iván De León Meléndrez