Sólo una minoría de los alemanes confía en la canciller del país, Angela Merkel, como dirigente capaz de hacer frente a los desafíos de los próximos años, indicó una encuesta publicada hoy por el grupo mediático Funke.

El sondeo señala que sólo un 44 por ciento de los ciudadanos germanos estaría a favor de que la política conservadora dirigiese los designios de la primera economía de Europa durante otros cuatro años.

Las cifras se sitúan en la línea de las avanzadas por otro estudio demoscópico reciente elaborado por la televisión pública del país que señalaba que sólo el 46 por ciento de los alemanes serían partidarios de que Merkel se presentase a una tercera reelección en 2017.

Un año después de la histórica decisión de abrir las fronteras a los refugiados y en vísperas de elecciones regionales en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (en el norte del país), la popularidad de la canciller se encuentra en el nivel más bajo del último lustro.

Por su parte, Angela Merkel aseguró hoy en entrevista con el diario "Bild" que, de tener que enfrentar en la actualidad la crisis migratoria que afectó a Alemania en 2015, volvería a actuar de la misma manera.

"Sí, tomaría de nuevo la misma decisión", recalcó la política conservadora'.

En su opinión,hace un año ya estaba "claro" el reto al que Alemania debería enfrentarse en el futuro próximo, dado que el número de solicitantes de asilo que entraba en el país centroeuropeo había aumentado de forma notable en los meses anteriores.

"Aquel fin de semana no se trató de abrir las fronteras para todos, sino de no cerrarlas para quienes se encontraban en emergencia humanitaria y habían emprendido el camino a pie hacia Alemania", sostuvo la dirigente.

En la entrevista concedida a "Bild", Angela Merkel rechazó que su Gobierno hubiese activado una especie de "efecto llamada" aunque reconoció que la crisis migratoria sirvió para demostrar lo "cauto que uno debe ser con la información en un mundo globalmente interconectado" a través de la tecnología móvil.