Ocotlán, Jalisco

El Banco de México (Banxico) emitió un informe en el que confirma la fragilidad interna en la economía mexicana, lo que se refleja en un estancamiento en el primer semestre del año, así como espera una reactivación en la segunda mitad del año. El director de Investigación Económica de Banxico, Daniel Chiquiar, dijo que en el segundo trimestre del año continuó el estancamiento debido a la debilidad de componentes internos, así como del consumo y la inversión por la elevada incertidumbre de factores internos y externos.

Sin embargo, para lo que resta del año y para 2020 se espera una reactivación de la economía sobre la base de la llegada de inversiones y el incremento de la demanda de bienes y servicios, de acuerdo a las previsiones hechas por directivos de empresas consultados por Banxico. Las proyecciones apuntan a una mayor demanda en las manufacturas, el comercio y los servicios, lo cual en parte se deberá a un incremento en las exportaciones a Estados Unidos, sobre todo de productos agroalimentarios, equipo de transporte y maquinaria.

Si analizamos la situación actual, estamos ante una economía paralizada en la primera mitad del año, con un crecimiento nulo y con señales de advertencia importantes en algunos indicadores. Uno de los preocupantes es el empleo: en el mes de agosto se crearon sólo 36 mil 631 empleos, lo que representa 68 por ciento menos que en el mismo mes del año pasado, cuando los puestos generados fueron 114 mil 189, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En otras palabras, la falta de crecimiento de la economía tiene un impacto directo en el mercado de trabajo, lo que para la gente significa menos oportunidades de encontrar empleos formales.

Y aunque el Banco de México dijo que por ahora no cambiarán sus proyecciones de crecimiento, de entre 0.2 y 0.7 por ciento para este año y de entre 1.5 y 2.5 por ciento para 2020, esto contrasta con la visión del sector privado que espera un crecimiento más moderado: 0.5 por ciento en 2019 y 1.3 por ciento en 2020. Claramente, el gobierno es más optimista en sus proyecciones que la iniciativa privada, aunque en medio de estas posiciones el factor fundamental es la confianza.

La reactivación de la economía depende de numerosos factores, tanto internos como externos. En cuanto a lo interno, la recuperación de la confianza es fundamental porque permitirá que las inversiones vuelvan a fluir y con ello se incentiven los emprendimientos, el empleo y la distribución de oportunidades e ingresos para la gente. Lo más preocupante es que el mercado interno no se está fortaleciendo sino que está mostrando señales de debilidad, por lo cual una urgencia es potenciar las inversiones para dinamizar desde dentro.

Por el lado externo, la apuesta es lograr la ratificación del Tratado entre México, Estados y Unidos y Canadá (TMEC) y -paradójicamente- lograr una diversificación de los mercados para minimizar la dependencia de Estados Unidos.

La clave para la reactivación sigue siendo la confianza. De ahí vienen las inversiones, los empleos y el crecimiento.

Por Héctor Claudio Farina