Fotografía: Antonio Díaz
Guadalajara, Jalisco.

En un estudio realizado por investigadoras del Centro Universitario de la Costa Sur se demuestra que hombres y mujeres migrantes que llegan al municipio presentan un nivel de escolaridad baja, sin embargo son las mujeres las que presentan mayor rezago educativo.

Autlán convertido en un polo agrícola en la costa sur de Jalisco ha contribuido al desarrollo económico de la región pero a la vez ha propiciado la migración de personas de otros estados de la republica, que en busca de oportunidades laborales se desempeñan como jornaleros en las tierras autlenses.

A nivel nacional las mujeres rurales representan el 29% de la fuerza laboral y son responsables de más del 50% de la producción de alimentos en las áreas de la agricultura, comercialización y preparación.

En México 6 de cada 10 mujeres rurales se encuentra en situación de pobreza, el 2.1% de las niñas entre 5 a 12 años de edad no asisten a las escuela y el 12.3% de las adolescentes deja sus estudios en el nivel primario debido a embarazos.

Verónica Guerrero Aranda profesora investigadora del centro universitario de la Costa Sur dijo que la presencia de jornaleros agrícolas en la región tiene varias décadas, sin embargo hay pocos o nulos estudios que se hallan enfocado en este sector de la población, y a pesar de los esfuerzos de ayuntamientos y autoridades que se han
preocupado por mejorar las condiciones de vida de los jornaleros agrícolas no existe un indicador que demuestre como estos proyectos han incidido en la mejora.

Los estudios realizados por Verónica Guerrero Aranda en el albergue la media luna arrojó que: Guerrero, Oaxaca, Chipas y Morelos son los estados de origen de la mayoría de los jornaleros que llegan a la región costa sur y sierra de amula, a pesar de que mujeres y hombres presentan un nivel de escolaridad baja con primaria inconclusa es mayor el número de varones que a pesar de no haber asistido a la escuela leen y escriben en relación con la mujeres que expresan no saber leer ni escribir.

Aunado a la falta de educación se encuentra la mala calidad de educación que reciben, en el albergue media luna hay un alto grado de ausentismo.

Para las mujeres agrícolas la jornada laboral es doble, pues además de cumplir con la jornada laboral cumplen con el trabajo doméstico y al tener poco acceso a tecnología de línea blanca la mayor parte de estas actividades se realizan de manera manual.

Por Antonio Díaz