Ayuntamiento de Zapotlán el Grande oculta contrato con Autotrafic




Zapotlán el Grande, Jalisco.

El ayuntamiento de Zapotlán el Grande, que preside el emeceista, Alberto Esquer, dio a conocer que suspendió un contrato que ha durado más de un año en la clandestinidad. Se trata del acuerdo que hizo su administración con la empresa Autotraffic, la misma que pone fotomultas en la zona metropolitana de Guadalajara y con la que el Gobierno del Estado ha decidido romper relaciones.

Aunque es una obligación en materia de Ley de Transparencia, el contrato a la empresa Autotraffic no se ha publicado en el portal del Ayuntamiento. Sólo existe un documento que tiene la relación de la totalidad de los contratos firmados cada año, pero dicha relación no son los documentos que contienen las firmas y las cláusulas detalladas de dichos contrato.

Lo único que se puede rastrear en la información pública hasta el momento, es que el cabildo de Ciudad Guzmán aprobó en abril de 2016, por mayoría calificada y la abstención de los regidores panistas, la contratación de esta empresa, por un costo de 206 pesos por infracción.

Esto quiere decir que para hacerlas costeables, el Ayuntamiento debió multar con 5 salarios mínimos cada infracción cometida por los automovilistas. 365 pesos que eran divididos de la siguiente manera: 206 pesos a la empresa y el Ayuntamiento se quedaba con apenas el 45% del pago, es decir, 159 pesos.

Así de ventajoso para la empresa fue el contrato que firmó la administración de Alberto Esquer.

En esa sesión del 13 de abril del año pasado, fecha que se aprobó la contratación de Autotraffic, el regidor priista Alan Pinto Fajardo, mencionó que como integrante de la comisión de vialidad, la empresa y el Ayuntamiento nunca mostraron documentos y estadísticas que validaran la necesidad de estos aparatos. Y denunciaban que estos contratos sólo tenían fines recaudatorios.

Aun así, el ayuntamiento firmó un contrato que sigue siendo válido hasta septiembre de 2018. Pero eso sólo lo sabemos al leer las actas de la sesión de ese día, porque el contrato sigue oculto, en alguna oficina del Palacio Municipal de Zapotlán el Grande.


Henry Saldaña