Fotografía: EFE/Isaac Esquivel.
Guadalajara, Jalisco.

Según las últimas estimaciones más del 30% de los pacientes que se contagian de COVID-19 sufren trastornos neurológicos.

Investigadores han detectado desde delirio o psicosis hasta encefalitis, pasando por el síndrome de Guillain-Barré. La lista ahora incluye accidente cerebrovascular, hemorragia cerebral y pérdida de memoria.

La revista científica Nature explica en un artículo que estas secuelas no son raras en infecciones multisistémicas, pero la escala de la pandemia significa que miles de personas podrían tener estos síntomas y, como resultado, algunas podrían estar enfrentando problemas de por vida.

La psicoterapeuta cognitivo-conductual, Mariana Martínez Guillén, explica porque la memoria se ve afectada:

“La memoria, porque cuando estos tejidos están inflamados, los procesos cognitivos que tienen que ver con la memoria, la memoria permite almacenar información en el cerebro, los procesos cognitivos se ven afectada porque no se permite las conexiones neuronales, no se generan se ven afectadas por estos procesos inflamatorios”.

Advierte que el futuro en el país en torno a la salud mental no es nada alentador debido al poco recurso que se le otorga a este rubro, explica:

“En México el presupuesto que se destina a la salud mental es del 2% y de ese 2% el presupuesto que se destina a consulta externa, es decir, que no es hospitalización que no son los médicos psiquiatras o psicólogos que están en un hospital es del 20%, entonces estamos ante una crisis de salud mental”.

Insistió en que las instituciones públicas deben destinar más recursos a la salud mental de manera urgente.

Rocío López Fonseca