Los retos ambientales deben enfrentarse con políticas públicas, pero justicia social y desarrollo humano: Claudia Sheinbaum
Fotografía: Cortesía




Guadalajara, Jalisco.

Al participar en la Cumbre de Ciudades de las Américas en Denver, Estados Unidos, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, destacó que los retos ambientales no se enfrentan solo con políticas ambientales, sino con la visión de que el desarrollo humano, la justicia social y ambiental, que siempre van de la mano. Como científica y como política creo en la responsabilidad con los pueblos que nos han elegido para construir bienestar para los que menos tienen, “un mundo mejor, es posible”, expresó.

El encuentro con 150 alcaldesas y alcaldes del continente americano, a fin de promover la cooperación regional en diversos temas, fue aprovechado por la mandataria para presentar sus programas de éxito en materia de movilidad y cambio climático.

Claudia Sheinbaum destacó que, hoy México vive un momento de grandes transformaciones que se condensan en el “Humanismo Mexicano”, que pone al frente la erradicación de toda forma de discriminación y corrupción, además de que promueve inversión en el marco del desarrollo con bienestar, soberanía, democracia, libertad y mejora del medio ambiente.

“Mi ciudad, con sus 9.2 millones de habitantes, es corazón de una metrópoli de 22 millones”, agregó, para luego explicar que como muchas otras del continente, creció con graves problemas de desigualdad económica, social y territorial; además, con modelos de desarrollo sustentados en la sobreexplotación de los recursos naturales.

Expresó que frente a estos históricos retos “se suma la necesidad de contribuir a la disminución de los gases de efecto invernadero y la adaptación a sequías y otras consecuencias del cambio climático”.

Tales desafíos, insistió, se enfrentan con el optimismo de que otra realidad y otro mundo es posible, “siempre y cuando no olvidemos que los retos ambientales no se enfrentan solo con políticas ambientales, sino con la visión de que el desarrollo humano –ojo, dije desarrollo y no crecimiento económico– la justicia social y ambiental siempre van de la mano”.

“No es la corrupción, la triquiñuela, el odio, el clasismo y el racismo o el tener más dinero, lo que nos convierte en mejores personas, mejores ciudades o mejores naciones. No es un asunto solamente de tolerancia, es el reconocimiento de que la profundización de las desigualdades llevará siempre a la violencia y a la degradación ambiental, a un mundo sin esperanza y sin porvenir”.

Claudia Sheinbaum detalló que en la Ciudad de México se tiene un programa muy agresivo de electromovilidad en el transporte público con los dos teleféricos urbanos más grandes del mundo; Trolebuses, “una obra con 11 estaciones de infraestructura única en el mundo”; Metrobús, “con una línea totalmente eléctrica, la única línea BRT eléctrica en todo el mundo”; así como 250 kilómetros de ciclovías.

Como científica y como política, afirmó, “creo en la responsabilidad con los pueblos que nos han elegido para construir bienestar para los que menos tienen, un mundo mejor, es posible”, dijo Claudia Sheinbaum.

Hizo un recuento de otros programas con 16 parques en 200 hectáreas donde antes no había espacios públicos; saneamiento de cuerpos de agua y construcción de humedales; y 35 millones de árboles y plantas sembradas con lo cual han regresado a la ciudad 60 especies de aves migratorias.

Además comentó que con el Programa Basura Cero, se construye la planta de reciclado de mil toneladas al día y están por terminar la segunda de la misma magnitud; así como, la Planta de Hidro carbonización, que convierte los residuos sólidos orgánicos en pellets de carbón vegetal, esta es una solución única en la Ciudad de México y que puede ser global.

“Aunado a una planta solar de 18 mega watts en los techos de la Central de Abasto, el mercado más grande de América Latina; y 50 mil viviendas con captación de agua de lluvia y trabajamos en manejo sustentable del agua y nuestro Programa de Calidad del Aire”, agregó.

Terminó reiterando que: “Estas y otras acciones han permitido que la ciudad cumpla con su meta del Programa Ambiental y de Acción Climática que nos propusimos, que ha conseguido la reducción de 1.8 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente al año”.