Guadalajara, líder en contaminación por PM 2.5 en América del Norte
Contaminación en Guadalajara. Foto: Coordinación General de Gestión del Territorio (Jalisco)




Guadalajara, Jalisco. 

Guadalajara, entre las grandes ciudades de América del Norte, es la más contaminada en cuanto a las emisiones de partículas menores a 2.5 micras, consideradas, junto con el ozono, como los elementos más peligrosos en el aire urbano para la salud humana.

Si el registro se amplía a ciudades de todos los tamaños, ocupa el cuarto lugar del subcontinente.

Esto señala la base de datos de los últimos seis años de la Plataforma IQAir, patrocinada por la empresa suiza del mismo nombre, que basa su publicación en los sistemas de monitoreo de cada ciudad, medidos con base en el índice de calidad del aire (ICA) de Estados Unidos y lo que establece la Organización Mundial de la Salud,.

En 2022, Guadalajara presentó un promedio de concentración de 26.7 puntos de ICA en

PM 2.5, lo cual es “de cinco a siete veces superior” a lo que establecen las directrices de la OMS. Por mes, se arroja un patrón que se cumple cada ciclo porque depende de la temperatura, de la humedad en la atmósfera, y de la dirección y la intensidad de los vientos, lo que viene ligado al comportamiento de cada estación.

Enero de 2022 registró 24.3 puntos ICA; febrero, 20.8 puntos. En marzo se disparó a 36 puntos (siete a diez veces por arriba de las directrices de la OMS), y a partir de ahí, dos meses más de la peor calidad del aire del año: abril con 39.1 puntos y mayo con 41.4 puntos.

La llegada de las lluvias redujo sustancialmente la contaminación: 21.4 puntos en junio, 15.1 puntos en julio, 17.1 puntos en agosto. La referencia sigue siendo elevada: de tres a cinco veces los parámetros de la OMS.

Los 14.1 puntos de septiembre lo hicieron el mes más limpio del año: de uno a tres veces elvolumen que recomienda la OMS. Pero vuelve a dispararse en octubre: 22.5 puntos; noviembre, 29.2 puntos, y diciembre regresa a los peores niveles, con 36.2 puntos ICA.

El estudio “Valoración económica de los beneficios a la salud de la población que se alcanzarían por la reducción de las PM2.5 en tres zonas metropolitanas mexicanas”, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, señaló el problema desde 2014.

En las zonas metropolitanas del Valle de México, Monterrey y Guadalajara, la concentración de ozono y de partículas suspendidas rebasa continuamente los límites establecidos en las normas mexicanas e internacionales para proteger la salud de la población. En estas tres metrópolis habita más de una cuarta parte de la población del país (28.7 millones de habitantes), que está expuesta a los riesgos que representa respirar aire contaminado”, refiere ese documento.

Según la Organización Mundial de la Salud, “las partículas suspendidas son responsables de más de 3.2 millones de muertes prematuras en todo el mundo. Las partículas finas, con un diámetro menor o igual a 2.5 micras (PM2.5), ocupan el noveno lugar en la lista de los factores de riesgo asociados con los índices de mortalidad a nivel mundial, principalmente por enfermedades cardiovasculares”.

Los resultados de este estudio muestran “que si las concentraciones de partículas finas (PM2.5) en estas ciudades se mantuvieran dentro de los límites recomendados por la OMS, solamente durante 2010 se habrían evitado impactos con un valor económico de 45 mil millones de pesos”, seis mil millones en Guadalajara, cinco mil millones en Monterrey y 34 mil millones en la capital del país; si sólo cumplen las más laxas normas oficiales mexicanas, el beneficio baja a 27 mil millones de pesos.

“Al reducir la concentración de PM2.5 en el aire se reducen las muertes ocasionadas por, al menos, tres padecimientos específicos: enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas”.


Agustín Bernardo Del Castillo Sandoval