
París, Francia.
Cinco bebés han sido hospitalizados en Francia por la ingestión de leche infantil que debía haber sido retirada del mercado por supuesta contaminación con la toxina cereulida, aunque todos ellos ya fueron dados de alta, explicaron este lunes las autoridades francesas.
Autoridades francesas confirman casos y alertas sanitarias
Fuentes del ministerio de Sanidad y Agricultura señalaron, en un encuentro con la prensa, que en estos cinco casos "hay la certeza" de que se trataba de lotes objeto de alerta sanitaria, mientras que hay otros seis bebés -ya dados de alta también- en los que hay una duda sobre la ingesta del producto afectado.
Las autoridades estudiaron otros 30 casos sospechosos desde mediados de diciembre de 2025, aunque aseguraron que ninguno de ellos estaba relacionado con lotes retirados.
"La situación sigue en evolución", indicaron las fuentes, que señalaron que en los ingresos hospitalarios de los bebés también puede haber entrado en juego infecciones virales como la gastroenteritis.
Impacto y alcance de la contaminación en la leche infantil
Varios países de la UE, entre ellos Francia, han lanzado alertas sanitarias relacionadas por ciertas marcas de leche de fórmula debido a su probable contaminación por cereulida, que puede causar problemas intestinales, como diarrea y vómitos.
El escándalo salpica a empresas de nivel mundial, como Nestlé, Danone, Lactalis, Vitagermine, Granarolo o Hochdorf, que han tenido que retirar productos del mercado en Francia y en otros países, muchos de ellos por precaución.
Las leches habrían resultado infectadas por altas tasas de cereulida a través de aceites enriquecidos con ácido araquidónico, una materia prima contenida en la leche y que fue abastecida, según los primeros indicios apuntados por las autoridades francesas, por la empresa china Cabio Biotech.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, hay cinco fábricas afectadas en Francia.
Paralelamente, se han abierto en este país dos investigaciones para dirimir si las leches infantiles con cereulida fueron la causa de la muerte de dos bebés en las últimas semanas.
La oenegé Foodwatch ha interpuesto también una denuncia junto a, por el momento, ocho familias afectadas.
El Gobierno francés, no obstante, aclaró la semana pasada que no se había puesto de manifiesto:
"Ningún vínculo de causalidad entre el consumo de las leches infantiles afectadas y la aparición de síntomas en lactantes".
Asimismo, Francia anunció el pasado fin de semana la reducción del límite permitido de la presencia de cereulida, medida refrendada este mismo lunes por la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas en inglés).
La EFSA ha concluido que las concentraciones de cereulida no deberían superar los 0,054 microgramos/litro para fórmula infantil o leche de fórmula (de inicio para lactantes) y los 0,1 microgramos/litro en el caso de la fórmula o leche "de continuación".
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