Arroyo Seco inunda Zapopan
Fotografía: Celia Niño
Guadalajara, Jalisco.

La tormenta del sábado provocó que el Arroyo Seco, en Zapopan, se desbordara. Eso, aunado al colapso de la represa del Bosque La Primavera, ocurrida a mediados de la pasada semana, ocasionó que los daños por inundaciones se extendieran a más de 310 viviendas en más de 10 colonias del Poniente de la ciudad y se diera la declaratoria de zona de emergencia.

Paulina, quien recientemente llegó a vivir a la Colonia Miramar, detalló que su calle fue la más afectada de esa zona porque el agua subió por encima del metro de altura, con todo y una espesa y pesada franja de lodo y basura que fue arrastrada con la corriente, la cual llegó de modo intempestivo.

“Cuando yo me asomé, el agua venía en el árbol verde y salí corriendo, y en cuanto abrí el portón alcanzaron a correr ellas dos, ellos, y mis gemelos, el que se me andaba ahogando era un niño de 8 años y una niña de 6 años. Se me andaban ahogando. Entonces, me regresé como pude, volví a abrir el portón y aventé la puerta de mi cuarto, pero ya estaba inundado, la niña y el niño estaban arriba de la cama y fue pues que agarré como pude”.

“El niño lo traía acá, la niña acá y, como pude, pues yo les decía a ellas que corrieran y le dejaran nomás que se llevaran a los niños, pero mi hija Alejandra me dijo: ‘No mamá, no te vamos a dejar, cómo crees’. Se regresó y, como pudo, mi hija me ayudó”

Los vecinos afectados en la Colonia Miramar dicen que, aunque todos los años sus calles se inundan, el agua nunca pasa del nivel de las banquetas y hacía al menos unos cinco años que el Arroyo Seco no se desbordaba, pero esta vez la tormenta los tomó por sorpresa. Cuentan que en la zona no llovió tan fuerte y, sin embargo, la corriente llegó con mucha fuerza.

“Parecía un volcán que había, pura lava se veía, como lava. Y se vino y se vino, ya cuando quisimos ya lo teníamos aquí encima; no alcanzamos a librar cosas de acá abajo y luego-luego nos subimos arriba y ya. Aquí se inundó todo, los refrigeradores, lavadora y estufa y ya todo ahí agarró”, dijo Salvador Fermín.

El cauce del Arroyo Seco que se colapsó, además, fue obstruido por una camioneta que arrastró la corriente y que quedó atorada en el puente peatonal. A más de 24 horas del siniestro, los trozos de concreto que fueron arrastrados de las casas cercanas aún son visibles.

Los trabajos de limpieza y desazolve, el censo de víctimas y afectaciones, así como la restauración del espacio público, continúan y han sido apoyados por elementos de varias de dependencias de los tres niveles de Gobierno, desplegados en colonias como Miramar, Colinas de la Primavera, Arenales Tapatíos y Villas de La Primavera.

Celia Niño