Hace 85 años Francia devolvió a España la Dama de Elche a cambio de otras obras de arte
Foto: EFE




Madrid, España.

El regreso a España desde Francia de la Dama de Elche, hace ahora 85 años, no fue una devolución incondicional, sino un intercambio de obras de arte gestionado por el régimen del dictador Francisco Franco y el gobierno colaboracionista francés de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial.

España entregó un retrato de Velázquez, una obra de El Greco, un tapiz de Goya y otras piezas, a cambio de la Dama de Elche, una de las obras escultóricas más célebres del mundo, datada entre los siglos V-IV a.C., clave para entender la cultura ibérica.

Francia también devolvió un cuadro de Murillo y tesoros visigodos.

El Gobierno español de entonces lo publicitó como si fuera un rescate o una devolución, pero lo cierto es que fue un importante intercambio de piezas artísticas de gran valor, explicó a EFE la ayudante de museo del Departamento de Protohistoria y Colonizaciones del Museo Arqueológico Nacional (MAN), Esperanza Manso.

Cronología del regreso de la Dama de Elche y otras piezas a España

A principio de los años 40 del siglo XX, España crea un servicio de recuperación artística para localizar y recuperar todas las piezas que habían salido durante la Guerra Civil (1936-1939) y en los años anteriores, fruto de la desprotección de las obras españolas.

La negociación con Francia se plantea desde el primer momento como un intercambio de piezas. España elabora un gran listado con las obras que pretende recuperar; entre ellas la Dama de Elche y otras piezas de arte íbero que habían salido de España sin protección alguna.

Bien porque habían sido compradas por los arqueólogos franceses, como la Dama de Elche, por la que se pagaron unas 5.000 pesetas, precisa Manso, o bien porque los arqueólogos Pierre Petit y Arthur Engel se compraron los terrenos en los que estaban excavando, de modo que cualquier hallazgo era automáticamente de su propiedad.

Tras muchas negociaciones, España entregó a Francia el retrato de Mariana de Austria, de Velázquez; un Greco “a escoger” y una porción de la tienda de campaña de Francisco I de Francia cuando fue capturado por Carlos I de España en la batalla de Pavía (1525).

Finalmente, el Greco escogido fue un retrato del político Antonio Cánovas y, en vez de la mitad de la tienda de Francisco I, se envió el tapiz de ‘La riña en la venta nueva’ de Goya.

En octubre de 1940 llegó a España la ‘Inmaculada’ de Murillo, considerada “la imagen más perfecta de la Patrona de España” y una de las obras más reclamadas, además de unas 60 cajas con obras de arte que los republicanos españoles habían trasladado a Francia.

Por fin, en febrero de 1941, llegó a España la Dama de Elche y un buen número de piezas íberas y, en 1943, parte del Tesoro de Guarrazar, pero “no todo, aún quedan bastantes piezas del tesoro en Francia”, precisa Manso.

La Dama había pasado 44 años en Francia, primero en el Museo del Louvre y, durante la II Guerra Mundial, en el Castillo de Montauban, donde fue enviada junto a otras piezas de gran valor desde el Louvre para protegerlas.

Esta semana, cuando se cumplen 85 años de su regreso a España, la Dama se encuentra rodeada de diez esculturas íberas prestadas por el Museo del Louvre para la exposición ‘Diálogos de escultura ibérica. El Museo del Louvre en el Museo Arqueológico Nacional’, una muestra que podrá verse hasta el 10 de mayo.

Se trata de un conjunto de obras que estuvo expuesto en París hasta 1936 y ha permitido el “reencuentro” de parejas, conjuntos y series escultóricas del mundo ibérico peninsular de ambos museos.

“Son como las hermanas que faltaban de los monumentos que ya tenemos aquí en el Museo Arqueológico Nacional”.

Explicó Manso.

  • Te podría interesar: