París, Francia
El aumento de los aranceles a los automóviles importados en Estados Unidos es una catástrofe para muchos fabricantes europeos, especialmente los alemanes, que obtienen allí gran parte de sus beneficios.
Estados Unidos es un "mercado clave" para la industria automótriz europea, que exportó en 2024 cerca de 750.000 automóviles por valor de 38.500 millones de euros (41.500 millones de dólares), según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA).
Los nuevos aranceles estadounidenses del 25% a "todos los vehículos que no sean fabricados en Estados Unidos" entrarán en vigor el 2 de abril, indicó el miércoles Donald Trump.
Según un análisis de la consultora Kearney, podrían "provocar rápidamente pérdidas de varios miles de millones de euros y poner en peligro hasta 25.000 empleos en Europa".
Volkswagen, BMW, Mercedes
La decisión de la administración Trump afecta especialmente a los fabricantes alemanes, que representan casi dos tercios de las exportaciones europeas.
Volkswagen, BMW y Mercedes ya presentaron resultados financieros decepcionantes en 2024, con una caída de sus beneficios, afectados en particular por la ralentización de sus ventas en China.

ASSBENDER / AFP
De confirmarse, el aumento de los aranceles podría reducir a la mitad sus ventas en Estados Unidos, según la consultora Capital Economics.
Sería "una señal funesta para el libre comercio", afirmó la federación de fabricantes de automóviles alemanes en un comunicado.
Audi y Porsche, las marcas de gama alta del grupo Volkswagen, fabrican sus modelos fuera de Estados Unidos. El grupo podría reubicar la producción de algunos de ellos a las fábricas de sus otras marcas, pero esto llevará tiempo.
BMW y Mercedes exportan berlinas desde Europa, pero también tienen fábricas locales (en Alabama y Carolina del Sur) donde producen todoterrenos, los preferidos de los estadounidenses, como el BMW X5 y el Mercedes GLE.
Esto les permitiría evitar parte de los aranceles sobre sus ventas en Estados Unidos, pero las exportaciones de estos todoterrenos a otros países podrían resultar menos rentables si estos decidieran tomar represalias subiendo sus tarifas.
Para BMW, un conflicto comercial "no tendría ningún beneficio", comentó el jueves la firma de Múnich en un comunicado, pidiendo a Europa y Estados Unidos que eviten "una espiral de aislamiento y barreras comerciales".
El primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró el jueves que Europa actuará "con sensatez, con calma, pero no de rodillas".
Stellantis, Volvo
El grupo Stellantis, quinto fabricante mundial, está a caballo entre Europa y Estados Unidos: genera la mayor parte de sus ventas en Europa, pero la mayor parte de sus beneficios en Norteamérica, con sus marcas Jeep, Dodge y Ram.
Tiene muchas fábricas en México y Canadá, que se verán gravemente afectadas por los aranceles dirigidos a estos dos países.
Sin embargo, Stellantis está menos expuesto al conflicto comercial ya que solo exporta unos pocos Jeep fabricados en Estados Unidos, y solo importa a este país unos pocos Fiat, Alfa Romeo o Maserati.
- La empresa sueco-china Volvo, cuyos todoterrenos se venden muy bien en Estados Unidos, también tiene una fábrica en Carolina del Sur desde 2015, y podría "trasladar la producción o incluso trasladar a los proveedores a diferentes partes del mundo", indicó en febrero su director ejecutivo, Jim Rowan.
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