Universidad Kaiserslautern alerta sobre toxicidad de plaguicidas en agricultura
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Alemania.

La creciente toxicidad de los plaguicidas que se utilizan sobre todo en la agricultura amenaza los objetivos de conservación de la biodiversidad que se establecieron en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica en el año 2022 en Canadá.

Estudio revela aumento global de toxicidad aplicada por plaguicidas

Las naciones se comprometieron en aquella cumbre a reducir los riesgos asociados al uso de plaguicidas en la agricultura en un 50 por ciento para el año 2020, pero un estudio realizado por investigadores de la universidad alemana de Kaiserslautern-Landau revela que este objetivo global se encuentra "gravemente amenazado".

Los investigadores, según informa el resumen facilitado por la revista, han utilizado un novedoso método analítico para evaluar las tendencias de la toxicidad de los plaguicidas a nivel mundial y han comprobado que las trayectorias actuales distan mucho del objetivo para 2030, por lo que han urgido una acción inmediata y coordinada.

Han analizado datos globales sobre el uso de pesticidas, comparando la cantidad de cada ingrediente activo aplicado en la agricultura con su toxicidad ambiental, una métrica que permite una evaluación más precisa de la amenaza global o los posibles impactos que los plaguicidas representan para la biodiversidad.

Para calcular la toxicidad global aplicada, el estudio presenta por primera vez un conjunto de datos completo de 625 plaguicidas, y los resultados revelan un aumento sustancial de la toxicidad aplicada durante el período analizado.

Chile destaca como único país que cumpliría meta ONU para 2030

El aumento se debe, según los investigadores, a la mayor cantidad de plaguicidas aplicados, debido a la expansión de las tierras de cultivo y a la intensificación de las prácticas agrícolas, y en parte también a la creciente toxicidad de los propios ingredientes activos, en particular los insecticidas.

Solo Chile cumpliría los objetivos de la ONU. Los aumentos fueron especialmente pronunciados en el caso de los insectos terrestres, los organismos del suelo y los peces; se observaron también tendencias positivas en el caso de los invertebrados acuáticos, los insectos polinizadores y las plantas terrestres.

Todos los grupos principales de plaguicidas (herbicidas, insecticidas y fungicidas) contribuyeron al aumento de la toxicidad aplicada, aunque solo unos 20 ingredientes activos fueron decisivos para diferentes grupos de animales y plantas.

Según el equipo de investigación, se debería priorizar la sustitución de estas sustancias altamente tóxicas por alternativas menos tóxicas para proteger mejor la biodiversidad, y han señalado que aunque en algunos casos pueden ser necesarias soluciones específicas, el enfoque general debería centrarse en la eliminación gradual de los compuestos más dañinos.

Brasil, China, Estados Unidos e India fueron los principales contribuyentes a la toxicidad aplicada global durante el período de estudio (2013-2019), mientras Nigeria mostró niveles comparativamente bajos de toxicidad aplicada, pero los investigadores han advertido que esto podría cambiar.

A nivel mundial, las frutas, las verduras, el maíz, la soja, los cereales y el arroz representaron aproximadamente el 80 por ciento de la toxicidad total aplicada por plaguicidas.

Los investigadores han apuntado que solo Chile cumpliría con la meta de la ONU para 2030, y aunque China, Japón y Venezuela muestran una tendencia a la baja en la toxicidad aplicada durante el período de observación, la mayoría de los demás países, incluida Alemania deben revertir su trayectoria actual.