nutria
Fotografía: Fundación Ochama / Referencial
Guadalajara, Jalisco. 

Guillermo Brito Ríos y Carol Flores Real, estudiantes del doctorado en Ciencias en Biosistemática, Ecología y Manejo de Recursos Naturales y Agrícolas en el Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, han estudiado la importancia de la nutria neotropical (Lontra longicaudis) en el occidental estado de Jalisco por seis años.

Los investigadores detectaron recientemente, mediante cámaras trampa, la presencia de este mamífero en la laguna de Atotonilco en la región sur de la entidad, lo que demuestra las buenas condiciones del ecosistema.

“La nutria tiene ciertos atributos ecológicos que la vuelven importante; es controladora de especies exóticas, es una especie paraguas, es decir que tiene un control sobre las demás poblaciones de animales, es indicadora de la buena calidad del ambiente y últimamente se ha visto como una especie bandera, pues al ser muy carismática se puede utilizar en programas de conservación”, indicó Guillermo Brito.

Al conocer que no existían estudios sobre la especie en Jalisco, los investigadores se enfocaron en la tarea “desde hace seis años, de comenzar a obtener datos ecológicos básicos” como tamaños de población, dieta, distribución y comportamiento.

“No hay un estudio científico especializado en la nutria, a partir de 1980 se empieza a estudiar la especie, uno de los primeros (investigadores) fue el doctor Juan Pablo Gallo Reynoso que trabaja en Guaymas, Sonora, pero son muy pocas las investigaciones que se enfocan en las poblaciones de la especie, ¿Qué hace? ¿Qué come? ¿Dónde vive?”, lamentó el investigador.

Una especie amenazada 

Con sus estudios, los doctorantes han descubierto que las nutrias funcionan como reguladores en los cuerpos de agua al consumir especies exóticas de peces. Además que se encuentra en áreas naturales protegidas, sitios RAMSAR, lagos y lagunas de todo el estado de Jalisco, en el occidente de México. 

“También hemos encontrado que pueden ser un indicador de plaguicidas y metales pesados en el agua, lo cual es muy importante pues al ser un mamífero como nosotros, podría ser la comparación más cercana sobre los efectos de estas sustancias en los humanos”, resaltó Brito Ríos.

Al existir poca información sobre la especie, no se puede determinar si las poblaciones han aumentado o disminuido. Se encuentra inscrita en la Norma Oficial Mexicana 059 (NOM-059) de especies amenazadas, está incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y se encuentra inscrita en el apéndice 1 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

“Se encuentra amenazada principalmente por la destrucción del hábitat, porque regularmente cuando se construyen presas se regula de manera excesiva el caudal, se contaminan los ríos y se destruye la ribera. Pero también hay mortandad de nutrias por su piel, que es muy codiciada y porque se tiene la creencia de que consume todos los peces del río”, explica.

Esta es la primera vez desde 1989 que se tiene registro de la especie en la laguna de Atotonilco. Ante el hallazgo se firmó un convenio de colaboración con la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente Lagunas para el manejo y gestión del territorio.

Gladiola Madera