Tecoluca, El Salvador.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, visitó el viernes la megacárcel para pandilleros de El Salvador y pidió al mandatario Nayib Bukele "colaboración" para mejorar la seguridad de las prisiones chilenas.
José Antonio Kast visita megacárcel en El Salvador
Las visitas al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) forman parte del protocolo habitual de los invitados especiales de Bukele, quien convirtió la prisión en símbolo de la lucha que apaciguó al país, pero también en blanco de denuncias de abusos contra los derechos humanos.
"Queremos pedirle la colaboración a ustedes en temas de mejorar nuestro sistema penitenciario", dijo Kast tras reunirse con Bukele en la casa de gobierno, luego del recorrido por el Cecot al que no asistió el presidente salvadoreño.
Sin embargo, "no necesariamente tenemos que hacer lo mismo porque las condiciones son distintas", matizó el futuro presidente chileno ultraderechista, cuyo país experimenta un aumento de la criminalidad.
De su lado, Bukele manifestó que:
"Salvadas las diferencias" entre ambos países, lo que puede hacer El Salvador es "aportar su experiencia".
Kast, quien sostuvo que "desde algunos penales (chilenos) se organiza el crimen", llegó en helicóptero al Cecot, prisión que visitó por primera vez en 2024 y donde hay unos 15.000 presos.
Condiciones y contexto de la megacárcel Cecot
Guiado por funcionarios de la presidencia salvadoreña, observó las celdas de un pabellón donde los internos, vestidos con pantalón corto y camiseta blanca, lo saludaron al unísono, constataron periodistas de la AFP.
"Buenos días", dijeron los detenidos con cabezas rapadas. Luego, en una celda, las autoridades les pidieron a algunos de ellos quitarse la franela para que mostraran sus tatuajes.
Varios lucían delgados y otros estaban sentados con los brazos cruzados en sus catres, bajo un intenso calor.
Impactadas por las duras condiciones de reclusión, dos periodistas chilenas lloraron al salir de la cárcel, ubicada en Tecoluca, a 75 km de San Salvador. "Me da pena y angustia", dijo una de ellas.
Los presos del Cecot están acusados de pertenecer a las violentas pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, declaradas terroristas por Estados Unidos.
Los alrededores del Cecot estuvieron fuertemente resguardados durante la visita. Seis kilómetros antes de la instalación había militares y policías a ambos lados de la carretera. Dos tanquetas también fueron estacionadas frente a la fachada.
Bukele ejecuta su ofensiva bajo un estado de excepción que autoriza detenciones sin orden judicial, lo que según oenegés de derechos humanos ha llevado al encarcelamiento de inocentes.
Casi 91.000 personas han sido capturadas bajo ese régimen y cerca de 8.000 fueron liberadas por falta de pruebas, según cifras oficiales.
El Cecot, inaugurado en 2023 con una inversión de 115 millones de dólares, cobró notoriedad luego de que Estados Unidos envió el año pasado a migrantes venezolanos que permanecieron allí durante siete meses.
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