Milán, Italia.
En la ya centenaria historia de los Juegos Olímpicos de Invierno, Latinoamérica se ha acostumbrado a un papel secundario, en numerosas ocasiones de simple figuración, en un evento ha ido ganando presencia en las últimas ediciones.
Antes de la vigesimoquinta edición del evento, que comienza este viernes en Italia (Milán Cortina 2026), así ha sido la historia de los deportes de invierno latinoamericanos en el gran cónclave de sus disciplinas:
Argentina y Chile, los más asiduos
Por número de participaciones, Argentina y Chile han sido las presencias más recurrentes de la región en los Juegos Olímpicos de Invierno, donde llegan ahora a 21 y 19 ediciones disputadas.
México les sigue al llegar en este 2026 a 11 presencias en el evento, por delante de Brasil, que alcanza sus décimos Juegos Olímpicos de Invierno.
Argentina y México fueron los primeros en acudir a la cita, en la segunda edición (St Moritz 1928), mientras que Chile esperó para su debut olímpico de invierno hasta 1948 y Brasil no lo hizo hasta 1992.
Los argentinos son los más consistentes en su presencia en el evento, donde no faltan desde la edición de 1956, disputada en Cortina d'Ampezzo, precisamente una de las sedes de los Juegos de este 2026.
El mejor resultado histórico de Latinoamérica en Juegos Olímpicos de Invierno
Para encontrar el mejor resultado de representantes latinoamericanos en unos Juegos de Invierno hay que retroceder hasta casi los inicios de la competición.
Argentina acudía a su debut olímpico de invierno en la segunda edición, St Moritz 1928, con 10 deportistas, divididos entre dos equipos de bobsleigh, capitaneados respectivamente por Eduardo Hope y Arturo Gramajo.
Se quedaron al pie del podio, con el equipo de Hope en cuarto lugar y el de Gramajo en el quinto, en un evento donde Estados Unidos hizo doblete (oro y plata) y Alemania se quedó con el bronce.
Fue lo más cerca que estuvo Latinoamérica de una medalla olímpica de invierno, hasta estos Juegos de 2026, donde Brasil llega con buenas perspectivas de poder hacer historia, principalmente con su esquiador alpino Lucas Pinheiro Braathen.
Resultados individuales destacados y participación de otros países
En una época más reciente, y con los Juegos Olímpicos ya con una dimensión más equiparable a la actual, se dio el que es el mejor resultado individual de un representante latinoamericano: la brasileña Isabel Clark fue novena en snowboard cross en Turín 2006.
Le sigue en actuaciones individuales el undécimo lugar del chileno Thomas Grob en la combinada de Nagano 1998.
Argentina debutó en las pruebas de esquí en 1948 y su mejor actuación individual la tuvo con Osvaldo Ancinas, que fue decimosexto en el eslalon de esquí alpino de Squaw Valley 1960, en Estados Unidos.
Siguiendo una de las máximas olímpicas repetidas desde la época del barón Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos de la era moderna, para Latinoamérica lo importante hasta ahora ha sido participar.
Bolivia tuvo una primera participación en Cortina 1956 con René Farwig en un 75º lugar en el eslalon gigante y luego su presencia ha sido intermitente.
Entre los años 80 y 90, Costa Rica (1980), Puerto Rico (1984), Guatemala (1988), Brasil (1992), Honduras (1992), Venezuela (1998) y Uruguay (1998) hicieron su debut, a lo que se sumaron, ya en el siglo XXI, Colombia (2010), Perú (2010), Paraguay (2014) y Ecuador (2018).
- Cuba, una de las potencias tradicionales del deporte latinoamericano, no ha tenido presencia hasta ahora en los Juegos Olímpicos de Invierno y tampoco la tendrá en Milán Cortina 2026.
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