La fauna silvestre no es mascota; piden dejar de secuestrar crías




Guadalajara, Jalisco.

Para evitar que la población eche a la calle, al cerro, presas o canales pluviales a animales silvestres que secuestran cuando son crías, el Centro de Acopio y Salud Animal de Tlajomulco de Zúñiga los recibe.

Soltar a esos animales en zonas que no son su hogar provoca severos daños al ecosistema, explica su director, Luis Alberto Cayo Cervantes.

Tlacuaches, tecolotes pigmeos, algunas garzas, tortugas, tenemos un par de zorritos, o sea animales que son de la zona y tenemos animales por ejemplo cocodrilos de acutus precisamente”.

“Normalmente dicen es que me lo encontré en la selva, no te lo encontraste en la selva ahí vive en la selva, tu llegaste a ese lugar y lo viste en su casa entonces lo secuestraste y eso pasa con todas las especies”.

Riesgos de domesticar fauna silvestre en hogares

El también biólogo explica cómo los animales salvajes no son mascotas y que por tenerlos en casa se han registrado ya graves accidentes:

“si nos vamos a poner con pincitas y lupa, mapaches, es muy común que en zonas como Puerto Vallarta encontrar a la cría de mapache muy pequeñita y que la secuestren para llevársela como mascota, crece y lo que la gente no sabe por ejemplo que cuando llega la época reproductiva, el caso del macho se empieza a escrutar y el macho se vuelve violento.

Me han tocado casos de personas, de señoras que llegan sin oreja porque el mapache se puso violento porque se acercó el marido, el mapache tiró mordidas y les arranca la oreja, manos, la piel de las manos, realmente accidentes muy graves porque no dejan de ser animales de vida silvestre que no se puede domesticar”.

También tiene ocho cocodrilos que recogió de hogares que también los secuestraron de su hábitat cuando eran crías y cuando crecen se vuelve un peligro tenerlos en casa, el teléfono para reportar fauna silvestre en los hogares es el 33 3138 3098.

  • Por cierto, llamó a la población que vive cerca de los bosques a que no mate a la fauna que ronda sus hogares, sino a que se capacite para contenerlos y los llame para devolverlos al bosque. Que sepan que vivir cerca del bosque implica un compromiso y una responsabilidad con la biodiversidad.

Rocío López Fonseca