El largo camino de regreso de Evo Morales a Bolivia
Fotografía: EFE




Cochabamba, Bolivia

Desde el pueblo de campesinos donde creció a la zona cocalera donde forjó su liderazgo: el expresidente Evo Morales culmina este miércoles con una acto masivo en Chimoré (centro) su viaje por los pueblos más significativos de su vida, tres días después de regresar a Bolivia.

Casi no descansó desde que llegó a Villazón (sur), tras cruzar a pie la frontera con Argentina, donde estuvo exiliado 11 meses. A partir de allí atravesó a gran velocidad, con una caravana de un centenar de vehículos mil 200 km por carreteras construidas en su mayoría durante su mandato (2006-2019).

"Las muestras de cariño demandan nuestro compromiso y lealtad con el pueblo más humilde. No los defraudaremos", dijo Morales emocionado, en medio del trayecto.

Cada lugar que visitó está cargado de gran simbolismo: Uyuni y el Salar que busca transformar en la capital del litio del planeta; Orinoca, la localidad que lo vio crecer. Este miércoles cierra su gira, junto al flamante presidente Luis Arce, del izquierdista Movimiento Al Socialismo (MAS), su mismo partido político, con una concentración multitudinaria en Chimoré, el pueblo cocalero donde construyó su liderazgo, en el Trópico de Cochabamba.

- "Evo es como nosotros" -

Miles de campesinos o mineros, casi todos indígenas, lo esperaron durante horas por los distintos pueblos que atravesó la caravana. Vestidos con trajes tradicionales, blandían la whipala, la bandera de siete colores que representa a las comunidades andinas, y bailaban al compás de la música autóctona de pequeñas orquestas de Bolivia.

Las distintas comunidades le ofrecían platos típicos, desde quinoa a carne de llama. Morales saludaba con abrazos y alzaba niños sin ninguna protección sanitaria ante la pandemia del coronavirus.

La mayoría de ellos repite lo mismo: "Evo es como nosotros".

Con 11 millones de habitantes, el 34,6% de los bolivianos vive en pobreza. En un contexto cada vez más crítico por la pandemia, los bolivianos quieren repetir el "milagro económico" bajo el gobierno de Morales, con Arce como ministro de Economía, cuando hubo alto crecimiento y una reducción de la pobreza del 60% al 37%.

"Acá está su gente, él sí sabe escuchar a los indígenas", exclamó Elizabeth Arcaide, una mujer de 43 años, que no paró de secarse las lágrimas durante el acto de Orinoca, donde centenares de personas se aglomeraron en una cancha de fútbol, pese al sol abrasador, para recibir al "hijo del pueblo".

Bolivia es de los países latinoamericanos con mayor población indígena: 41% de sus 11,5 millones de habitantes.

- La casa de paja y adobe donde nació -

El líder aymara no pudo evitar conmoverse cuando visitó la casa de adobe y techo de paja donde nació hace 61 años, situada en Isallave, cerca de la localidad campesina de Orinoca.

"Uno debe siempre volver a sus raíces para fortalecer su ajayu (alma)", dijo el exmandatario.

En Orinoca, donde Evo Morales se trasladó a corta edad, sobresale el Museo de la Revolución Democrática y Cultural, una gigantesca construcción moderna que homenajea a los cerca de 14 años de su gobierno.

El contraste es grande: alrededor no hay más que caseríos con calles atravesadas por cabras y gallinas.

Para llegar a este pueblo se necesitan horas de carretera, en medio de la pampa desértica de tonos ocres, sin más testigos que una gran variedad de cactus, vicuñas y llamas.

Pero no todos reciben a Evo con la misma pasión.

"Que se vaya, acá ya no lo queremos, le gusta mucho el poder a ese", repetía una anciana desde la puerta de un pequeño almacén y bar, que se negó a ir al acto a recibirlo.

- Chimoré, donde vivió de joven -

Miles de personas están agolpadas desde la madrugada en Chimoré. La carretera está saturada de vehículos y muchos debieron caminar más de 10 km para llegar.

Este acto tiene un tinte especial para Morales: fue desde allí, exactamente un año atrás, que partió de Bolivia, tras renunciar a la presidencia en medio de protestas por su polémica cuarta reelección.

En esta zona cocalera, considerada su bastión político, prevé reanudar la actividad agrícola que realizaba antes de convertirse en el primer indígena en llegar a la presidencia de Bolivia.

Muchas personas temen que este regreso triunfal de Morales, poco después del contundente triunfo del MAS, sea una apuesta riesgosa que opaque al gobierno de Arce.

Pero el analista Carlos Cordero minimizó el alcance de esta fiesta.

"Para los simpatizantes de Evo Morales es una noticia importante, para el resto del país, donde tiene muchos detractores, es un elemento anecdótico", opinó.

"Evo Morales es un líder histórico, la política está ahora en manos de Luis Arce. Evo Morales tendrá que reciclarse para volver al poder", añadió.