Berlín
Ocho hombres acusados de pertenecer a una organización terrorista de extrema derecha autodenominada Separatistas Sajones, que supuestamente quería establecer un Estado de corte neonazi en esa región alemana, se sientan a partir de este viernes en el banquillo de la Audiencia Territorial de Dresde, en el este del país germano.
El proceso comenzó entre estrictas medidas de seguridad, según informó la televisión pública, algo más de un año después de que los acusados fueran detenidos en noviembre de 2024 en diversas localidades de Sajonia y, en un caso, en la vecina Polonia.
Tres de los hombres eran políticos locales del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), y uno de ellos, de acuerdo con los medios, formaba parte de un consejo municipal y del consejo de distrito de Leipzig como representante de la formación, que se distanció y abrió contra ellos procesos de expulsión al conocerse las acusaciones.
- La Fiscalía General del Estado (GBA) parte de la base de que los ocho cometieron un delito de integración en una organización terrorista, tres de ellos como menores de edad; un individuo identificado como Jörg S. era el presunto cabecilla del grupo.
La supuesta organización, autodenominada Separatistas Sajones, fue fundada según la fiscalía a más tardar en noviembre de 2020 y estaba constituida por entre 15 y 20 personas de ideología antisemita, racista y en partes "apocalíptica".
"Desde el punto de vista de la organización, no cabe duda de que Alemania se encuentra ante el 'colapso' y que en un 'día X' temporalmente todavía indeterminado el orden estatal y social se derrumbará", explicó en su momento la fiscalía la ideología del grupo.
"Con esa ocasión, el grupo quiere conquistar por la fuerza de las armas territorios en Sajonia y posiblemente también en otras regiones del oeste de Alemania, para establecer allí una estructura estatal y social basada en el nacionalsocialismo" agregó.
Con este objetivo, la fiscalía asume que participaron en entrenamientos paramilitares con armas de fuego y se hicieron con trajes de camuflaje y otros equipos militares como cascos, máscaras antigás y chalecos antibalas.
Por todo ello, se les imputan también delitos de alta traición, mientras que a uno de ellos, Kurt Hättasch, se le acusa asimismo de intento de asesinato, agresión contra agentes de la autoridad e infracciones contra la ley de armas, pues supuestamente amenazó con una escopeta a un policía durante la detención.
El agente le disparó entonces a la cara y al hombro, pero más tarde la investigación sobre el caso se cerró al determinar las autoridades que había actuado en defensa propia.
El abogado de este último acusado pidió en un comunicado difundido este viernes la absolución de Hättasch, al asegurar que el grupo Separatistas Sajones nunca ha existido y que las acusaciones solo se basan en declaraciones realizadas en comunicaciones privadas.
De acuerdo con el letrado, los acusados nunca planearon derrocar al Gobierno, sino sólo prepararse para esa posibilidad, mientras que su cliente no participó en entrenamientos militares, sino solo excursiones y acampadas en la naturaleza en las que aprendían a orientarse en la naturaleza o a prestar primeros auxilios.
El supuesto grupo fue desmantelado después de que las autoridades alemanas fueran alertadas sobre su existencia por parte de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) estadounidense, que había hallado indicios incriminatorios en un chat en la red.
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