Fotografía: Cortesía
Guadalajara, Jalisco.

El duelo por la muerte de un bebé durante la gestación, en el parto y después del mismo genera una enorme conmoción en la pareja que, con ilusión, esperaba a su bebé. Para los varones también es un duelo duro, y en muchos de los casos evadido, pero tarde o temprano se manifiestan las consecuencias de no vivirlo, de no sentirlo, de no tratarlo.

Así le pasó a Antonio Soto, quien con la muerte de sus bebés silenció su dolor, pero al paso del tiempo lo que quería era desaparecer:

“Estas pérdidas que tuvimos con nuestros bebés nada más fueron picándole al globito ese hasta que reventó, y cuando reventó lo que quería era irme, irme como fuera, que me cayera una piedra encima, que me matara un camión, agarrar, como esas películas donde te abandonas caminando en la carretera hasta que se te acaban los zapatos, era lo que quería hacer”.

Luego de haber tocado fondo por el dolor de las muertes de sus tres bebés, junto con su esposa Georgina González comenzó el proyecto Duelo Respetado, que ha acompañado a más de 200 familias en ese proceso, pero también están trabajando para instaurar en los hospitales del Estado el código Mariposa.

Fotografía: Cortesía

Cuando una mujer ingresa a un hospital público para recibir atención médica luego de una pérdida perinatal, permanece en áreas comunes donde están las mujeres con sus bebés que recién han parido, situación que afecta sobremanera a quienes han sufrido la muerte de su bebé durante la gestación o el parto.

El grupo de apoyo de Duelo Respetado logró que, en octubre del año pasado, el Hospital Materno Infantil Esperanza López Mateos implementara el código Mariposa. Georgina explica en qué consiste:

“Es tan sencillo como poner una mariposa, una etiqueta de una mariposa en el expediente, y en el pie de la cama. Tú sabes que hay mucha rotación y cada que llega el personal y te dice, ¿y tu bebé?, te parte el corazón. Entonces, cuando el personal de salud ve eso, sabe uno que su bebé falleció, que está en duelo, que hay que acercarse con ella, mirarla a los ojos, ser respetuoso, preguntarle qué necesita. También se hizo una habitación, no por aislarlas, sino para poder estar en ese momento íntimo con personas que están en circunstancias similares”.

Para más información y poder participar en esos círculos de duelo, el WhatsApp es 33-3171-8425.

Rocío López Fonseca

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