Cefereso
Fotografía: Pablo Toledo
Guadalajara, Jalisco.

Finalmente, los jueces del Poder Judicial de Jalisco se acordaron que hace seis años había un hombre esperando sentencia en el penal de Puente Grande, tras haber matado a su hija de cuatro meses por una venganza amorosa, y decidieron emitir una pena de 35 años de prisión al responsable del parricidio.

Fue un sexenio el que los juzgadores se tomaron para abordar el caso y decidieran que José Edgar “N” era culpable de asesinar a su hija por una supuesta infidelidad de su esposa.

De acuerdo con la carpeta de investigación, el crimen ocurrió el 25 de diciembre de 2015 en el Fraccionamiento Hacienda Santa Fe, en Tlajomulco de Zúñiga.

Según informó la Fiscalía de Jalisco, José Edgar bebía alcohol en su domicilio mientras cuidaba a su hija y ésta comenzó a llorar. Aunque inicialmente la cargó e intentó arrullar, “recordó la supuesta infidelidad de su esposa y lanzó a la bebé de un lado hacia otro hasta que quedó inconsciente y en lugar de ayudarla se quedó dormido en el sillón”.

Pero no fue la Fiscalía quien lo detuvo; fueron los propios familiares del hombre quienes lo retuvieron para entregarlo a las autoridades, y luego de estar seis años en prisión preventiva, finalmente los juzgadores le dictaron 35 años de cárcel, seis años menos porque ya pagó ese tiempo esperando su pena, además del pago de 358 mil pesos como reparación del daño.

Henry Saldaña

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