Gobierno Trump suspende agentes tras tiroteo fatal en Mineápolis
Foto: AFP. Archivo




Mineápolis, Estados Unidos.

El gobierno de Donald Trump dijo el miércoles que dos agentes de inmigración involucrados en el tiroteo fatal de un civil en Mineápolis fueron suspendidos, luego de que el presidente arremetiera contra el alcalde de la ciudad a pesar de haber prometido "desescalar" la situación.

Agentes de inmigración suspendidos tras tiroteo en Mineápolis

Mineápolis, la principal ciudad del estado de Minesota (norte), sigue conmocionada por el fallecimiento el sábado de Alex Pretti, de 37 años, abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza (CBP), después de la muerte de Renee Good, una estadounidense de la misma edad, el 7 de enero, por balazos de la policía de inmigración (ICE).

La Patrulla Fronteriza indicó que dos agentes implicados en la muerte de Pretti están suspendidos desde el sábado.

Es "un protocolo estándar", afirmó un portavoz. Según el New York Times, se trata de los dos policías que abrieron fuego, diez veces, contra la víctima mientras varios agentes intentaban reducirla en el suelo.

Trump dijo el martes que quería "desescalar" la situación en Mineápolis, punto focal de las tensiones por su férrea ofensiva contra la inmigración.

Tensiones políticas entre Trump y alcalde Jacob Frey

Pero el miércoles, el republicano de 79 años atacó al alcalde de Mineápolis, el demócrata Jacob Frey, por la negativa de éste de cooperar con las autoridades federales para erradicar a inmigrantes presuntamente ilegales.

"Constituye una violación muy grave de la ley", dijo. Frey "está JUGANDO CON FUEGO".

Señaló Trump en su plataforma Truth Social.

Frey redobló la apuesta poco después. 

"El trabajo de nuestra policía es garantizar la seguridad de los ciudadanos, no hacer cumplir las leyes federales de inmigración".

Afirmó en X.

La inquietud por la situación en Mineápolis llegó a aliados de Washington en Europa.

"Lo que he visto es, obviamente, preocupante", dijo el primer ministro británico, Keir Starmer, dos días después de que el canciller alemán, Friedrich Merz, considerara "alarmante" el "nivel de violencia" en Estados Unidos.

El presidente de la Conferencia Episcopal estadounidense, Paul Coakley, denunció por su parte un "clima actual de miedo y polarización, que prospera cuando se desprecia la dignidad humana".

La operación del gobierno de Trump en Minesota está vinculada a una investigación sobre presunta corrupción por parte de inmigrantes somalíes en ese estado.

El presidente suele lanzar diatribas contra la congresista demócrata nacida en Somalia Ilhan Omar, a quien insulta en sus discursos y dice que debería ser enviada de regreso a Somalia.

Durante un acto público el martes por la noche, un individuo se abalanzó sobre Omar blandiendo una jeringa llena de un líquido nauseabundo no identificado, antes de ser reducido.

El FBI investiga este caso. El sospechoso, Anthony Kazmierczak, de 55 años, fue arrestado bajo sospecha de agresión. CNN informó que el líquido probablemente era vinagre de sidra de manzana, según una fuente policial.

Interrogado por ABC News sobre este ataque, Trump sugirió que la legisladora podría haber armado todo: 

"Probablemente se roció a sí misma, conociéndola".

Omar salió ilesa y continuó con su discurso. "Debemos abolir de una vez por todas" la policía migratoria, insistió, y exigió la renuncia de la secretaria de Seguridad Nacional de Trump, Kristi Noem, que supervisa al ICE y al CBP.

Los comentarios del presidente estadounidense el miércoles contrastan con la voluntad declarada de su gobierno de calmar los ánimos.

Tras considerar a Pretti un "asesino en potencia", el consejero presidencial Stephen Miller dijo el martes que las autoridades examinaban las razones por las que el equipo de la (...) CBP podría no haber seguido el protocolo".

Videos analizados por la AFP y otros medios desacreditan la tesis según la cual el enfermero, que portaba legalmente un arma y nunca la desenfundó, amenazaba a las fuerzas del orden.

Ahora es Tom Homan, emisario de Trump, quien dirige la ofensiva antiinmigración, tras la salida del jefe de la CBP, Gregory Bovino.

En Mineápolis, los residentes se preparan ante la perspectiva de nuevas redadas policiales.

"Esto nos ha trastocado la vida", aseguró Dylan Alverson, propietario de un café que decidió ofrecer una comida gratuita a quien la necesite.

"Tengo la sensación de que los delitos cometidos contra los habitantes de Mineápolis han alcanzado tal nivel que ya no volveremos a ser los mismos".

Dijo.