Superhumanos, ¿el próximo paso de nuestra evolución?
El concepto de persona podría cambiar al integrarse en el cuerpo humano dispositivos electrónicos, inteligentes y conectados que darán lugar a superpersonas con elementos orgánicos y tecnológicos. Foto: Freepik.




Redacción.

La tecnología podría incorporarse a nuestro cuerpo, hibridarse con nuestros tejidos y utilizarse para potenciar nuestras capacidades físicas y cognitivas, sin reemplazarlas, y para mejorar nuestra calidad de vida, sin olvidar lo que nos hace humanos, explica un investigador del ‘tecnohumanismo’.

DESTACADOS:

  • El movimiento tecnohumanista promueve una sinergia poderosa entre la innovación tecnológica, que juega un papel cada vez más trascendental en nuestra vida diaria, y nuestra propia humanidad, generando un cambio positivo y equilibrado, explica el especialista en computación Pedro Mujica.
  • Los diccionarios definen a una persona como “individuo de la especie humana” pero según Mujica, en el futuro este concepto se podría ampliar al integrarse en el cuerpo humano dispositivos electrónicos, inteligentes y conectados que darán lugar a superpersonas con elementos orgánicos y tecnológicos. 
  • “No se trata de convertirnos en máquinas o híbridos, sino de usar la tecnología a favor de la evolución humana para ser más creativos, sanos y conectados, incorporando a nuestro organismo desde prótesis avanzadas hasta interfaces cerebro-computadora, con inteligencia artificial y otros avances recientes, explica. 

En 2020, el ingeniero superior en ciencias de la computación Pedro Mujica, publicó el Manifiesto Tecnohumanista, un documento que sentó las bases de una visión que defiende que la tecnología debe estar al servicio del ser humano, amplificando nuestras capacidades en lugar de reemplazarlas (https://tecnohumanismo.com/manifiesto-tecnohumanista). 

Pedro Mujica (https://pedromujica.com) es director ejecutivo (CEO) y fundador de Wecolab Network  (https://wecolab.com),  y un conferencista especializado en inteligencia artificial centrada en el ser humano, industria 5.0, metaverso inteligente y computación espacial.

“La inteligencia artificial (IA) puede ayudarnos a resolver problemas complejos; el metaverso puede ser un espacio para experimentar y conectar de formas nuevas; y la automatización puede liberarnos de tareas repetitivas para que nos dediquemos a lo que realmente importa”.

“La IA, combinada con el metaverso, un universo digital en constante evolución y lleno de posibilidades, ofrece oportunidades económicas, laborales y educativas, así como experiencias personalizadas e inmersivas, con agentes virtuales inteligentes y contenidos adaptados a cada usuario, que transformarán nuestra manera de vivir y trabajar”, adelanta.

Mujica imagina un metaverso donde las personas con discapacidades puedan interactuar sin barreras o las culturas olvidadas encuentren un espacio para florecer; en el que los robots y las máquinas automatizadas hagan lo rutinario y nosotros nos enfoquemos en lo creativo y estratégico; y donde la IA potencie nuestra inteligencia, productividad y creatividad.

Mujica considera que un próximo paso de nuestra evolución como especie será convertirnos en ‘Superhumanos’. 

Así se titula su libro más reciente, donde aboga por una sinergia poderosa pero consciente entre la innovación tecnológica y la condición humana, que garantice una coexistencia equilibrada entre humanos y máquinas; elimine barreras y desigualdades, y nos ayude a redescubrir nuestra propia humanidad.

“Nos encontramos en un punto de inflexión donde la tecnología y nuestra humanidad se entrelazan de formas inéditas, creando un futuro donde nuestras habilidades se potenciarán de manera espectacular”, señala Mujica, en referencia a la hibridación entre la tecnología y el cuerpo humano.

“Estamos presenciando la integración de tecnologías avanzadas directamente en el cuerpo y la mente humanas, que nos transformarán en verdaderos superhumanos”, destaca. 

Gracias a los avances tecnológicos, estamos comenzando a trascender nuestras limitaciones biológicas, adentrándonos en una era donde las capacidades humanas pueden ser significativamente mejoradas mediante la tecnología”, según Mujica. 

  • Señala que este fenómeno no solo redefine lo que significa ser humano, sino que también nos obliga a reconsiderar nuestras capacidades y nuestros potenciales. 
Superhumanos, ¿el próximo paso de nuestra evolución?

El tecnohumanismo propone incorporar componentes tecnológicos a nuestro propio cuerpo, conectándolos e hibridándolos con nuestros tejidos orgánicos. Foto: Freepik.

Interfaces externas e internas.

Los seres humanos interactuaremos con algunas de estas tecnologías que nos convertirán en superhumanos, a nivel externo, a través de dispositivos móviles (ordenadores, ‘smartphones’ y tabletas electrónicas); ‘wearables’ (ponibles) como pulseras, relojes o ropas inteligentes, gafas y cascos de realidad aumentada o virtual; o mediante equipos de escritorio.

En otros casos las interacciones serán a nivel interno o biológico, ya que el tecnohumanismo propone incorporar componentes tecnológicos a nuestro propio cuerpo, conectándolos e hibridándolos con nuestros tejidos orgánicos, para multiplicar nuestras habilidades y capacidades físicas y cognitivas, lo cual invitará a repensar qué significa “ser un humano”, según Mujica.  

Electrónica conectada al cerebro.

“Las interfaces cerebrocomputadora (BCI), los implantes cibernéticos y los algoritmos de IA, que mejoran nuestras capacidades cognitivas son ejemplos de cómo la tecnología está redefiniendo nuestra existencia”, según este experto.

Añade que “las BCI permiten una comunicación directa entre el cerebro humano y las máquinas, abriendo un sinfín de posibilidades, como la de que una persona que ha quedado paralizada tras un accidente pueda controlar dispositivos electrónicos con sus pensamientos, restaurando niveles de independencia que antes eran inimaginables”.

Además, la estimulación cerebral profunda o ECP (por medio de implantes cerebrales) se está mostrando promisoria para tratar enfermedades neurológicas como el párkinson y la depresión, mejorando la calidad de vida de los pacientes, apunta.

Superhumanos, ¿el próximo paso de nuestra evolución?

Las prótesis con asistencia electrónica permiten a los usuarios realizar movimientos precisos y naturales. Foto: ThisisEngineering-Unsplash

Revolución en el ámbito sanitario.

En el ámbito de la salud, los dispositivos implantables pueden

Monitorear constantes vitales y administrar medicamentos de manera autónoma, mejorando la calidad de vida de los pacientes con enfermedades crónicas, de acuerdo con Mujica. 

Por otra parte, los sistemas de IA están ayudando a los médicos a optimizar los diagnósticos y personalizar los tratamientos. 

Por ejemplo, en la investigación del cáncer la IA posibilita analizar datos genéticos y encontrar patrones, mejorando las posibilidades de tratamiento personalizado para los pacientes oncológicos, y, por otra parte, “ya hay algoritmos capaces de diagnosticar distintas dolencias con más precisión que algunos médicos”, señala. 

Edición y terapia genéticas.

Mujica explica que “los avances en la genómica y la edición genética, como la tecnología CRISPR, permiten corregir defectos genéticos y prevenir enfermedades hereditarias, abriendo la

puerta a una era de medicina personalizada y preventiva” y aumentar la esperanza y calidad de vida de las personas.  

“Además, la investigación en terapias génicas está abriendo la puerta a la posibilidad de mejorar las capacidades físicas y cognitivas inherentes, llevando la noción de superhumanos a nuevas alturas”, asegura.

Prótesis controladas mentalmente.

“En el campo de las capacidades físicas, las prótesis avanzadas están transformando la vida de las personas con discapacidades, ya que estos dispositivos no solo restauran la funcionalidad perdida, sino que en muchos casos la mejoran”, explica Mujica.

Añade que “las prótesis controladas por la mente permiten a los usuarios realizar movimientos precisos y naturales, mientras que los exoesqueletos robóticos ofrecen soporte y amplifican la fuerza y la resistencia de quien lo lleva puesto, permitiendo a los trabajadores industriales realizar tareas pesadas con mayor facilidad y seguridad, y menor  riesgo de lesiones”.

Gracias a “las prótesis biónicas avanzada controladas por la mente, las personas que han perdido una mano en un accidente pueden realizar movimientos precisos y naturales”, enfatiza.

Asistentes virtuales con IA.

Superhumanos, ¿el próximo paso de nuestra evolución?

El investigador Pedro Mujica señala “la inteligencia artificial, el metaverso y las nuevas tecnologías ampliarán nuestras capacidades físicas y cognitivas, convirtiéndonos en ‘superhumanos’. Foto LID Editorial.

Mujica considera que “la IA y las herramientas de aprendizaje automático desempeñan un papel crucial en la ampliación de nuestras capacidades cognitivas, ya que están revolucionando la manera en que procesamos y utilizamos la información”, y que “los asistentes virtuales con IA, como Google Assistant, Siri o Alexa, son solo el comienzo”, en este campo. 

“Los sistemas de IA más avanzados pueden analizar grandes volúmenes de datos mucho más rápido que cualquier humano, proporcionando ‘insights’ (revelaciones ocultas en los datos) y recomendaciones instantáneas que mejoran la toma de decisiones en multitud de campos, desde la medicina a los negocios”, recalca.

Educación personalizada.

Las tecnologías de realidad aumentada (RA) y realidad virtual (RV) están revolucionando la forma en que aprendemos, ofreciendo experiencias de aprendizaje inmersivas que hacen

que el aprendizaje sea más interactivo y atractivo, y pueden mejorar la retención de información y la comprensión

de conceptos complejos. 

Por ejemplo, gracias a un programa de tutoría en línea impulsado por IA, una estudiante de secundaria que tiene dificultades con las matemáticas puede recibir lecciones adaptadas a su ritmo y estilo de aprendizaje, lo que le permite mejorar sus habilidades de manera más efectiva que en una clase tradicional.

“Científicos, ingenieros, filósofos y legisladores deberán trabajar juntos para navegar las complejas implicaciones de los superhumanos. Aumentar nuestras capacidades físicas y cognitivas no es un fin en sí mismo; el objetivo de la tecnología debería ser mejorar la vida humana en todas sus dimensiones para alcanzar un bienestar mayor y una realización más profunda”, concluye.