La nostalgia y la salud mental marcan el regreso de la serie Nadie nos va a Extrañar
Foto: Cortesía




Guadalajara, Jalisco.

A unos días del estreno de la segunda temporada de Nadie nos va a extrañar, el director tapatío Samuel Kishi asegura que la nueva entrega busca continuar la historia con la misma honestidad que permitió a la serie conectar con el público.

La producción llegará a Prime Video el próximo 7 de agosto y retomará la vida de sus protagonistas durante su último año de preparatoria, tras los acontecimientos con los que concluyó la primera entrega.

Samuel Kishi valora la respuesta del público y el proceso creativo

Kishi reconoce que el recibimiento del primer tráiler y del material promocional le dio confianza de cara al estreno, luego de que la serie construyera una comunidad de seguidores de manera orgánica.

“Me siento muy contento con el estreno de la segunda temporada, con nervios, con incertidumbre, pero también muy agradecido de cómo la serie ha conectado con un público muy fiel y muy honesto en sus comentarios

...Había mucha incertidumbre sobre cómo iba a ser esta temporada, si valía la pena hacer una segunda, pero desde que salió el póster y el tráiler las dudas se fueron disipando. Ha sido muy lindo cómo la gente ha abrazado nuevamente la serie”.

El realizador explica que el equipo creativo decidió concentrarse en desarrollar la historia de los personajes.

“Nunca partimos de llenar expectativas. Partimos de contar esta historia con mucho amor y mucha honestidad. Todo el tiempo nos preguntábamos si estábamos sintiendo algo con cada escena, con cada plano

...Los primeros espectadores éramos nosotros y, si nos emocionábamos frente a lo que estábamos viendo, sabíamos que íbamos por buen camino”.

La nostalgia y la salud mental marcan el regreso de la serie Nadie nos va a Extrañar

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Segunda temporada aborda contexto social y salud mental en los noventa

La segunda temporada mantiene la ambientación en la década de los noventa, pero incorpora un contexto social más amplio. Además de la vida escolar y las relaciones entre los protagonistas, la historia aborda temas como la crisis económica del país y la salud mental, aspectos que, según Kishi, forman parte del crecimiento de los personajes.

“Nos arriesgamos a incorporar ese contexto de un México que atravesaba crisis económicas y muchos cambios. También está el tema de la salud mental, que en los noventa prácticamente no se hablaba

...Los personajes intentan entender qué hacer cuando enfrentan una pérdida, la incertidumbre del futuro o el miedo de crecer. Lo que encuentran son redes de apoyo en la amistad y en el cuidado entre ellos”.

Kishi también reconoce que la serie recupera experiencias que marcaron su propia adolescencia, desde la convivencia escolar hasta la forma en que los jóvenes enfrentaban sus problemas antes de la llegada de las redes sociales.

Aunque aclara que no se trata de una historia autobiográfica, admite que cada proyecto termina incorporando parte de su visión personal.

La nostalgia y la salud mental marcan el regreso de la serie Nadie nos va a Extrañar

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Héctor Navarro