Tras abandono presupuestal de AMLO, Tapalpa y Mazamitla, pueblos mágicos,  luchan para conservar la “magia”
(Fotografía: Especial)




Jalisco.

Tapalpa y Mazamitla son municipios ubicados en la región Sur del Estado de Jalisco. Ambos están catalogados como Pueblos Mágicos: Tapalpa desde el año 2002 y Mazamitla entró tres años después; sin embargo, a partir de 2019 estos municipios han dejado de recibir apoyo del Gobierno federal, destinado principalmente para conservar la imagen urbana y acciones en mejora turística.

Ante esta situación, sus respectivos alcaldes han hecho la petición ante instancias estatales y federales para que a sus municipios se les asignen fondos considerando la población flotante y no sólo la población fija. Su petición no hizo eco.

Para el caso de Mazamitla, el alcalde Jorge Magaña refiere que tienen una población de 14 mil habitantes, según el Inegi, pero en la temporada alta de turismo podría llegar a los 50 mil, demandando así más servicios:

"Incluso se ha comentado a temas legislativos, a los diputados federales, estatales, secretarios de hacienda o finanzas se les ha hecho saber de esta cuestión, pero desgraciadamente no es un tema que se haya llevado al pleno a modificar temas de asignación presupuestal, lo cual ha complicado mucho que los municipios turísticos puedan ofrecer los servicios turísticos de acuerdo a la población que los visita y a la que vive en ellos.

Realmente debemos de tener una población fija estimada de casi 20 mil, porque hay muchas personas que ya son jubiladas, que tienen su credencial de otro lado o que viven aquí y están registradas en otro municipio o ciudad. Entonces, con un fin de semana bueno, podemos tener una población extra de 35 mil, podemos llegar a casi 50 mil personas".          

Además de los recortes presupuestales, estos pueblos mágicos también enfrentan grandes retos, principalmente ambientales, que tienen que ver con el crecimiento desmedido de fraccionamientos, el cambio de uso de suelo y las recientes afectaciones por incendios forestales.

Detallan Jorge Magaña, presidente de Mazamitla y Antonio Zamora, alcalde de Tapalpa:

"Yo pienso que parte ha sido la imagen urbana, que ha sido algo muy delicado y otro el medio ambiente, pero este es un tema general que se ha ido desarrollando en todas las regiones del estado con el tema de crecimiento de ciertas siembras, como es el caso del aguacate o aquí también hay crecimiento urbano en temas de fraccionamientos, que ha sido un impacto en el bosque que hasta la fecha, pues ha cambiado poquito lo que es el ecosistema".

"Pues esto ha tenido una detonación inmobiliaria que cuando hay ausencia de reglamento, también hay de repente, debo de decirlo, desconocimiento, y nos vemos sorprendidos como autoridades municipales que, creo que no es tanto el caso de la nuestra, pero sí ha ocurrido a lo largo de estos 21 años".   

Por estos motivos, los municipios serranos que todos los jaliscienses relacionan de inmediato con un agradable clima, envidiables vistas y recursos naturales ilimitados, enfrentan no sólo retos financieros, sino ecológicos y de desarrollo ordenado, que permitan conservar la esencia por la que fueron declarados Pueblos Mágicos.


Ana Isabel González García