Guadalajara, Jalisco.
Algunas personas privadas de su libertad en los 14 centros de reclusión que opera la Fiscalía de Reinserción Social, aprenden un oficio y elaboran artesanías con un doble propósito: tener una ocupación que logre su rehabilitación luego de cometer un delito y obtener dinero para ayudar al sostenimiento de sus familias.
Gabriel Reyes Anaya, coordinador de actividades culturales de la Fiscalía de Reinserción Social, dijo que a lo largo del año se realizan cinco exposiciones para exhibir las artesanías y ponerlas a la venta del público.
Se pueden adquirir bolsas de plástico tejidas, alhajeros, baúles y todo tipo de muebles de madera, así como pinturas, joyería, prendas de vestir y hasta panadería.
Las exhibiciones se realizan en el Congreso del Estado, en el Consejo de la Judicatura y en el Supremo Tribunal de Justicia del Estado, donde se ofrecen alrededor de mil artesanías.
Los internos pueden obtener hasta 30 o 40% de utilidades del total de la venta que se realiza en las exposiciones, indicó Gabriel Reyes.
Algunas de las artesanías se exportan a Estados Unidos y Canadá, sobre todo, las bolsas de plástico tejidas a mano, que son ya una artesanía que identifica a quienes trabajan en los talleres de los centros de reinserción social, expuso Gabriel Reyes.
El funcionario estatal hizo una invitación al público a adquirir artesanías en la tienda permanente que se localiza en la Fiscalía de Reinserción Social, en el núcleo de Puente Grande.
Noticias
Radio UdeG











