La afición mexicana se hace sentir en Seúl entre culturas entrelazadas por el Mundial
Foto por JADE GAO / AFP




Seúl.

Los aficionados mexicanos se hicieron sentir este viernes entre una marea roja de surcoreanos en la principal plaza de Corea del Sur, donde se congregaron miles de personas para presenciar el encuentro mundialista de sus selecciones, y en el que la amistad cultural estuvo por encima de la victoria 1-0 de México.

"Estoy muy agradecida por el ambiente, porque los coreanos nos recibieron súper bien. Yo creo que las culturas se entrelazan muy bien", dijo a EFE Aimé, oficinista mexicana que trabaja en el país asiático desde la emblemática plaza de Gwanghwamun, donde según el Ayuntamiento de Seúl vieron el encuentro entre 16.000 y 18.000 personas.

Su colega Katia, de Acapulco contó que, cuando los surcoreanos descubrían que eran de México, se acercaban a conversar y pedirles fotografías.

"Todos se querían tomar fotos y yo, claro, claro", relató la treintañera que se encuentra entre los casi 3.000 residentes mexicanos en Corea del Sur, según estadísticas del Ministerio de Justicia surcoreano.

La afición mexicana se hace sentir en Seúl entre culturas entrelazadas por el Mundial

Foto por JADE GAO / AFP

  • En la plaza, convertida en una grada al aire libre, se instalaron pantallas gigantes y un escenario con un grupo de animadores con tambores y trompetas marcando el ritmo de los cánticos de "Daehanminguk" (nombre oficial de Corea del Sur en coreano).

Los mexicanos eran minoría, pero se hicieron notar con banderas tricolores, camisetas verdes, cánticos, máscaras de luchador y hasta una aficionada pintada de catrina.

Un aficionado mexicano de Sonora bromeó con que en la plaza había "como cinco mexicanos y 700.000 coreanos", aunque aseguró que estaban en un grupo con ambiente "al cien por ciento" pese al calor.

Los surcoreanos acudieron con camisetas rojas, banderas nacionales, desayunos y bebidas para seguir un partido que en Corea del Sur se vivió en horario matinal, entre bares y restaurantes que abrieron temprano en un ambiente que los medios locales han bautizado como la "Copa Mundial del brunch".

El encuentro terminó con victoria mexicana por 1-0 pero sin romper el clima de amistad entre ambas aficiones.

"Sí, creo que hay amistad (pese a la derrota). Creo que los mexicanos también van a derrotar a Chequia y clasificamos juntos, como familia", dijo Jay Ho, un guía turístico surcoreano de 40 años acostumbrado a recibir visitantes mexicanos.

"Son muy amigables. Siempre me abrazan y son muy amables", añadió, asegurando que siente "una conexión especial" con los mexicanos.