Ocotlán, Jalisco
Ocotlán homenajeó al músico ocotlense Wilfrido Íñiguez Jaramillo este 6 de diciembre, a 19 años de su partida, acaecida el 3 de diciembre de 2001. Durante el evento se interpretaron solo piezas del maestro, algunas de ellas inéditas. Desde lo clásico hasta lo popular; la Casa de Cultura del municipio se llenó de notas y de recuerdos.
La Directora de dicho espacio, Silvia Ileana Villarruel destacó la labor de la familia del maestro Wilfrido, al no dejar morir su legado:
“Es un gusto para Ocotlán contar con esta descendencia, esperemos que siga así, que sigan ayudándonos a que la gente conozca más, que se siga deleitando con estas melodías que me llegaron al corazón. Tuve la fortuna de conocer al maestro, de sentarme a cantar con él en las misas y créanme que eso no se me va a olvidar. Era una persona maravillosa. Lo recuerdo con mucho cariño, y cada vez que conmemoramos su aniversario luctuoso o su nacimiento, siempre lo tenemos presente en Casa de Cultura”.
El concierto estuvo dividido en dos secciones, en la primera el hijo menor del maestro, José Mauricio Íñiguez, ejecutó tres piezas con características clásicas: “El travieso Wiliche” y el primer y segundo movimiento de la Pequeña Suite “Recuerdos”.
La segunda etapa fue para la música popular que Wilfrido Íñiguez dejó. Los músicos encargados de ejecutar estas piezas, algunas de ellas por vez primera delante del público, fueron Wilfrido Íñiguez Hernández al piano, Andrés Cardoso como solista, Miguel Delgado en el bajo, Francisco Javier Zamora de la Torre al violín y Dante Maximiliano Íñiguez en las percusiones.
Si en la primera etapa reinaba lo sublime del arte musical, durante la segunda parte, la alegría y romanticismo de la música del ocotlense hicieron aplaudir una tras otras sus piezas, como “Sueño en ti” y “Secreto”, registradas en 1954 y 1952, respectivamente.
Para ejecutar las dos últimas piezas se contó con la presencia del Coro Santa Cecilia, el cual fue fundado por el maestro Wilfrido Íñiguez Jaramillo en el año de 1948, y que hasta la fecha perdura, como uno de sus mayores legados. Ellos interpretaron “La misma suerte”, que fue registrada en 1960 y finalmente “Ocotlán”, pieza registrada también en este año.
Al culminar el concierto, entre recuerdos, los ecos de la música de Wilfrido Íñiguez seguía perdurando en el recinto, como su vida, que a 19 años de su partida, sigue dando frutos.
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