Fotografía: EFE/Manuel López
Guadalajara, Jalisco.

A estas alturas de la pandemia y de la propagación de la variante Ómicron como pólvora, todas las manifestaciones respiratorias son COVID-19 hasta demostrar lo contrario, advierten especialistas de primera línea.

A decir de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada vez hay más pruebas de que la variante Ómicron del SARS-CoV-2 afecta al tracto respiratorio superior y provoca síntomas más leves que las variantes anteriores, lo que se ve reflejado en el disparo de casos y las bajas tasas de mortalidad.

Aunado a ello, la cepa Ómicron no se caracteriza por pérdida de olfato o gusto como ocurrió con la primera ola, explica el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Carlos Alonso Reynoso:

“No se caracteriza por la pérdida del olfato o del gusto, se caracteriza por enfermedad leve, con síntomas inespecíficos. Son con un poco malestar general, dolor de cabeza, sin fiebre, dolor de garganta, dolor muscular, en las articulaciones, en algunos casos diarreas… sin embargo, no hay que confundirse: cualquier síntoma extraño que una persona presente tiene que considerarse Covid-19 hasta no demostrar lo contrario; no podemos determinar únicamente con la sintomatología qué variable es la que tiene”.

En cuanto a las pruebas rápidas de antígeno que se venden en las farmacias y en los consultorios particulares, sí funcionan, pero lo recomendable es esperar por lo menos de cuatro a cinco días después de los primeros síntomas para hacerse la prueba de antígeno. Si ésta sale positiva, el diagnóstico está confirmado; si la prueba sale negativa, lo ideal es hacerse una prueba PCR, explica:

“Si la prueba sale negativa, entonces lo ideal sería hacerse una prueba PCR; es decir, un resultado negativo de una prueba de antígeno no descarta el contagio, no necesariamente todas las enfermedades respiratorias son COVID-19, pero como te digo: en este momento todo es Covid-19 hasta demostrar lo contrario”.

A decir de los especialistas y del personal de primera línea, la variante Ómicron está provocando un incremento en las hospitalizaciones, pero no es proporcional a la cantidad de casos que se están presentando:

“Es decir, no estamos viendo lo mismo que observamos durante la segunda ola, en donde se incrementaban con una velocidad equiparable la cantidad de casos nuevos y la cantidad de personas que se hospitalizaban; aquí si estamos viendo un incremento exponencial en la cantidad de casos, pero un incremento mucho menor en lo que se refiere a la cantidad de hospitalizados, pero no por ello vamos a decir que no hay incremento, o sea: sí existe un incremento, pero es mucho menor”.

Reiteró que, para hacer un diagnóstico certero, se debe acudir al médico y realizarse la prueba, ya sea de antígeno o PCR.

Rocío López Fonseca