Diagnóstico oportuno, el reto más grande para tratar déficit de atención e hiperactividad
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Guadalajara, Jalisco

Se estima que el 5 por ciento de la población menores de 18 años de edad en el mundo vive con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, según la Organización Mundial de la Salud, mientras que en México se estima que alrededor de dos millones de niños viven con esta condición, en el último año, los Hospitales Civiles de Guadalajara brindaron 611 consultas relacionadas con esta condición

En el marco del Día Mundial del TDAH, que se conmemora el 13 de julio para promover la concientización sobre esta condición y combatir los estigmas, especialistas señalaron que uno de los principales retos sigue siendo el diagnóstico oportuno.

Habla la jefa del Servicio de Neurología Pediátrica del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, Rosa Elizabeth Márquez Palacios

"Las cifras que tenemos de la prevalencia e incidencia no son unas cifras totales y reales, porque muchas de las personas que viven con esta condición no son diagnosticadas.

De hecho, se calcula aproximadamente que solo el 10 % están diagnosticadas, y que de ese 10 % sólo el 5 % están con un seguimiento y un tratamiento". 

La especialista señaló que la estimación es que una de cada 30 personas vive con esta condición pero no todos están diagnosticados

Miriam Elizabeth Jiménez Maldonado del servicio de Neuropsicología del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde detalla los principales síntomas: 

"Los tres principales síntomas son tienen que ver con inatención, hiperactividad e impulsividad, y como dijo la doctora tenemos que hacer un diagnóstico temprano y oportuno, por qué porque si se da un tratamiento oportuno desde pequeñitos porque este es un trastorno del neurodesarrollo.

Hay muchas más posibilidades de que las personas que van a vivir con un TDAH de adulto lo pueda manejar de una mejor forma, por eso el diagnóstico temprano es muy importante". 

  • Llamaron a no etiquetar a los niños con calificativos y encasillarlos por sus conductas, los niños deben ser acompañados por especialistas y la propia familia. 

Rocío López Fonseca