Fotografía: Gobierno de Jalisco.
Guadalajara, Jalisco.

Pese a la violencia que se ha registrado esta semana en municipios del Sur de Jalisco como Tamazula y la Manzanilla de la Paz, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, aseguró que no hay razones para suspender actividades, dado que:

“No ha habido una afectación directa contra la población civil”.

Incluso, afirmó que la violencia en Jalisco es consecuencia de Michoacán.

El mandatario estatal mostró su desacuerdo con la decisión tomada por el alcalde de Tamazula de Gordiano, Raúl Everardo Gutiérrez, de Futuro, quien canceló las actividades gubernamentales y las clases en el municipio, y enseguida aseguró que los eventos de seguridad en Jalisco son una consecuencia de la violencia que se vive en el Estado de Michoacán.

Enrique Alfaro informó del asesinato de dos policías en Jocotepec, además de un bombero y un paramédico que resultaron con lesiones tras el ataque a balazos por parte de un grupo armado, y también de la quema intencional de dos tráileres en la población de la Garita en Tamazula y un vehículo con armas incendiado en la Manzanilla, lo que provocó pánico y miedo entre la población.

Ante esto, el gobernador reconoció que es un momento complejo y aseguró que se reforzó la vigilancia.

El mensaje, que difundió a través de sus redes sociales, busca tranquilizar a la población de los municipios donde se registraron los hechos violentos, pero éste se envió casi 12 horas después de que el Ayuntamiento de Tamazula recomendó a sus habitantes resguardase tras los eventos que se registraron en esa demarcación.

 

 

Algo similar ocurrió en el municipio de Concepción de Buenos Aires, el 28 de febrero, cuando se registró un presunto fusilamiento de 17 personas en la jurisdicción de San José de Gracia en Michoacán. El Gobierno municipal recomendó a los pobladores no salir a la calle y protegerse en sus hogares, pero tras unas horas de haber subido la recomendación, ésta fue retirada.

Henry Saldaña