Fotografía: Medios
Guadalajara, Jalisco.

Los alcaldes del Área Metropolitana de Guadalajara ya se pusieron de acuerdo en que la basura que ya no van a poder llevar al tiradero Los Laureles, ahora la van depositar en el basurero de Picachos, localizado en la carretera a Colotlán. Sin embargo, los habitantes de los pueblos de la barranca expresaron su rechazo a esa decisión, ya que se generará mayor contaminación de los ríos y arroyos de Milpillas y La Soledad.

José Casillas, representante de los Pueblos de la Barranca del Río Santiago y presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Francisco Ixcatán, relató que no aceptarán que ahora lleguen mil 500 toneladas de basura diarias provenientes de Guadalajara.

“Los representantes de los pueblos de la barranca del río Santiago, en el municipio de Zapopan, estamos preocupados por el reciente anuncio que han hecho los gobiernos de Zapopan y Guadalajara, en el sentido de que traerán la basura de la zona metropolitana a Picachos, que es un basurero metropolitano, administrado por el Ayuntamiento de Zapopan y Hasar´s, que es un basurero privado, porque, si con la basura que actualmente reciben hay muchos problemas y los derrames de lixiviados no concluyen, no los pueden controlar, mucho menos ocurrirá triplicando la cantidad de basura”, expresó.

En cuanto se conoció la noticia de que, durante un año, Guadalajara tirará sus desechos en Picachos, se generó ruido entre los habitantes de Ixcatán, La Soledad, San Lorenzo, Milpillas, Huaxtla, Paso de Guadalupe, San José y Los Camachos, quienes conforman la agrupación Pueblos de la Barranca del Río Santiago.

José Casillas dijo que el basurero de Picachos no es el modelo ejemplar del que habla el alcalde electo de Guadalajara, Pablo Lemus, ya que sigue generando lixiviados, sobre todo en época de lluvias. Por ello, piden que se cierre el tiradero de Picachos y también el de la empresa Hasar´s, que está en la misma zona del Norte de Zapopan.

“Nosotros rechazamos en forma tajante que se traslade esa basura. Al contrario, nuestra demanda central es que se cierren, de manera inmediata y definitiva, los basureros de Picachos y Hasar´s, tal y como lo planteamos desde octubre de 2009, cuando bloqueamos los basureros y lo seguimos haciendo en administraciones siguientes”, dijo.

En Zapopan hay asuntos pendientes por resolver con los dos basureros inutilizados, como son Copalita, que cerró en 1994, y el basurero El Taray, los cuales siguen generando jugos tóxicos conocidos como lixiviados.

Copalita cerró hace 27 años y sus líquidos aún hoy contaminan el agua limpia del Río La Soledad.

Ignacio Pérez Vega

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