Presidente alemán propone a Merkel como candidata a canciller




Berlín, Alemania.

El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, oficializó hoy ante el Parlamento del país, el Bundestag, la propuesta para elegir a Angela Merkel como canciller por un nuevo mandato de cuatro años, comunicó hoy una portavoz de la oficina presidencial.

"El presidente federal ha propuesto hoy al Bundestag por carta elegir a la señora Angela Merkel como canciller de conformidad con el artículo 63 (...) de la Constitución", precisó la vocera.

Se trata de un trámite formal que el jefe del Estado ya había anunciado este domingo, día en que las bases del Partido Socialdemócrata (SPD) dieron luz verde a la reedición de la alianza de Gobierno con el bloque conservador de Merkel, salvando el último escollo necesario para facilitar la formación de un Ejecutivo con plenos poderes más de cinco meses después de las elecciones generales.

Según los planes, Merkel será reelegida canciller el próximo 14 de marzo en la Cámara Baja, jornada en la que el órgano tiene periodo ordinario de sesiones. Para ser investida, necesitará la mayoría absoluta de los votos de los diputados en la primera votación.

Previsiblemente, Merkel logrará este resultado sin dificultad, dado que la suma de conservadores y de sus socios menores, los socialdemócratas, alcanza para ello.

No obstante, la sesión se espera que sea más bronca de lo habitual ya que por primera vez en más de medio siglo en la Cámara se sienta un partido ultraderechista, Alternativa para Alemania (AfD). Esta formación, de tintes xenófobos, se convirtió en las elecciones del pasado mes de septiembre en la tercera fuerza política del país.

Tras investir a la canciller, el presidente federal alemán designará a los ministros propuestos por ella. En caso de que no lograse la mayoría absoluta, el Bundestag dispone de dos semanas para, dado el caso, elegir a otra persona.

El sello de una gran coalición en Berlín, que mantiene en el poder a los dos principales partidos de Alemania que ya gobernaron en la pasada legislatura, ha sido recibida con gran alivio en Europa y en buena parte de la comunidad internacional.

La dirigente, que ganó los comicios legislativos del pasado 24 de septiembre, no alcanzó la mayoría necesaria para gobernar en solitario y se vio en una especie de callejón sin salida al comprobar que el resto de partidos rechazaban aliarse con ella para forjar un Gobierno estable.

Una vez fracasado su primer intento de sellar una inédita alianza con el Partido Liberal (FDP) y Los Verdes, la dirigente hizo gala de su consabido pragmatismo hasta lograr sentar en la mesa de negociaciones a los socialdemócratas, quienes la misma noche electoral y tras sufrir su peor resultado histórico desde 1949 descartaron categóricamente formar parte del Gobierno y anunciaron a bombo y platillo que pasarían a las filas de la oposición.