Por Aarón Navarro Aguirre
Los problemas ecológicos se vuelven cada vez más una prioridad en materia jurídica y política. La tala de árboles indiscriminada es también un problema necesario de atender, Y es por eso que se ha consultado a la dirección de Ecología para dar a conocer cuáles son los procesos para autorizar una tala de árboles en el municipio.
Ramón Albino Trejo Mencilla, director de esta dependencia, explica en qué casos se autoriza o se niega talar árboles.
“Lo que nosotros hacemos primero es ir a dictaminar. Mandamos los de Ecología. Van operadores a dictaminar el árbol. El porqué de la tala muchas veces es porque donde está el árbol van a construir. Lo que nosotros pedimos es la manifestación de construcción para checar si se va a construir a corto plazo, porque si es a largo plazo se niega la tala. La otra es por peligro, porque hay árboles secos, hay árboles grandes que están en peligro, que ya están las raíces a punto de hacer colapsar al árbol, también se les da el dictamen de tala”.
También explica que existen dos tipos de podas: formativas y de altura. La primera hace referencia a todas aquellas modificaciones que se le hacen a los árboles con fines de decoración o de mantenimiento superficial, pero que no impactan de manera seria en la anatomía del árbol. Éstas pueden efectuarse por jardineros o personas que tengan árboles en sus domicilios. Las podas de altura tienen que ver con los movimientos de prevención, es decir, casos en los que el árbol amenaza con obstruir cables de electricidad o lámparas. De este tipo de podas se encarga la dirección de Parques y Jardines.
Para cada árbol que se tale se debe pedir un permiso cuyo costo es de 228 pesos. Esta norma incluye también a los árboles que poseen los particulares en su domicilio. Pero existe también otra obligación al momento de la tala:
“A la hora de la tala de un particular lo que nuestra ley nos dice es que por cada tala de un árbol tenemos que plantar cinco. O sea, que si tú me pides una tala adentro de tu casa nos tienes que donar cinco árboles para nosotros darte el permiso a ti. En zona rural, si ellos quieren una tala, la ley nos indica que son diez árboles. Nos tienen que dar diez árboles a nosotros o ellos plantarlos, y ya nada más que nos digan a nosotros el lugar, la fecha que los van a plantar para nosotros darle seguimiento”, agrega Ramón Albino Trejo.
Sobre la reciente tala de árboles en el Fraccionamiento Las Ceibas, el funcionario menciona que fue una petición hecha por los vecinos debido a que las condiciones de los árboles suponían riesgos como el desprendimiento de ramas o del mismo tronco. Fueron tres árboles los que se talaron, aunque todavía está pendiente la extracción de otros dos en ese mismo sitio.
“Hay mucha gente que se molestó por esto, pero son árboles ya viejos, son árboles que ya cumplieron su ciclo. Son árboles que lamentablemente se secaron por un tipo de hongo. La gente que dude, hay troncos todavía con hongos ahí, los cuales se los vamos a quitar para prevenir que se sequen. Ahí en esa zona vamos a plantar. Vamos a hacer una serie de reforestación con los vecinos. Vamos a reforestar lo doble de árboles que se talaron, es un compromiso del presidente”.
Los árboles que se retiran de sus raíces son llevados a una bodega que se encuentra en el Estadio Chava Reyes. Se almacenan para luego vender la madera.
Ramón Albino Trejo menciona que los residuos de las campañas de reforestación que lleva a cabo la dirección de Ecología son utilizados y tratados como composta para seguir reforestando.
Noticias
Radio UdeG









