Por antigüedad, algunos comerciantes ambulantes no cuentan con permiso formal




Por Gabriela Arreola

Heliodoro Gómez Vázquez, director de Padrón y Licencias en el municipio, asegura que los problemas con el comercio ambulante en la ciudad no son algo nuevo, sino que históricamente y no sólo en Lagos de Moreno, el control de las personas que realizan transacciones en la vía pública representa un desafío constante.

Sí se cuenta con padrones, pero algunos comerciantes no tienen permisos

Acerca de los padrones con los que cuenta la dependencia, el servidor público asegura que tienen documentos que contienen información sobre las personas que se dedican a cada tipo de comercio en espacios públicos. Los tipos son: semifijo, ambulante, de temporada y mercados sobre ruedas o tianguis. Además, señala que la mayoría de los comerciantes no cuentan con un permiso formal, debido a la antigüedad que tienen:

«La mayoría de estos comerciantes, sobre todo lo que se instalan en lo que es la 31 de marzo y 5 de mayo, tienen aproximadamente de 18 a 30 años cada uno de ellos, y se instalan con tolerancia. No hay un permiso formal, establecido, porque de repente si hay una festividad o necesidad de vialidad, eventos cívicos, no se les deja instalar, pero es una tradición que tiene muchos años de que se instalen ciertos comerciantes en esas zonas».

Las zonas en que estos comercios se instalan son en las calles Agustín Rivera, Colinas de San Javier, La Laguna, San Miguel y Las Palmas. Por su parte, también están aquellos de temporada que responden a festividades como el 14 de febrero, el 10 de mayo, Navidad, 12 de diciembre y 6 de enero.

Zona centro libre de comercio

Con referencia a los espacios que poco a poco habían sido utilizados para comerciar en la zona centro de la ciudad, Gómez Vázquez dice lo siguiente:

«Sobre la plaza cívica, esas áreas desde hace más de un año están a cargo bajo la coordinación, supervisión y autorización de la Secretaría del Ayuntamiento. Mucha gente se sobresaturó en peticiones de esas áreas específicas y en el último mes de noviembre y diciembre se sobresaturó de tal manera que empezamos a generar conflictos con áreas establecidas. Eso nos llevó a que el presidente tomara la determinación de que a partir de que se cumplieran los permisos en el mes de enero, limpiáramos esa zona, la zona centro. Creó molestia, una molestia natural porque ellos ya venían de manera reiterativa usando esos espacios».

Gómez Vázquez reconoce que todavía hay mucho por hacer para mantener en orden el comercio informal, sin embargo, dice que es importante tener en cuenta que detrás de estos negocios hay familias que viven con lo que obtienen a través de las ventas en la vía pública. Es necesario también atender las demandas de la sociedad, la cual pide un ordenamiento para el libre tránsito tanto de vehículos, como de peatones.