Piden atender a niños con abuso sexual y maltrato, en la presentación del libro La Violencia Infantil en Jalisco




Guadalajara, Jalisco.

Cuando un pequeño de entre 2 y 5 años de edad sufre abuso sexual o maltrato, su vida adulta está condenada a situaciones negativas. Por ello, debe atenderse en forma adecuada a los niños que son víctimas de violencia, pues incluso algunos de ellos cometen abusos sexuales.

Esa es una de las conclusiones del pediatra Javier Álvaro Barriga, coordinador del Grupo Multidisciplinario de Atención a Niños Víctimas de Maltrato, quien participó en la presentación del libro La Violencia Infantil en Jalisco, Una Fragilidad Social, promovido por la agrupación Inocentes de María AC.

El fiscal de Derechos Humanos, Dante Haro Reyes, explicó que a las víctimas de abuso sexual se les otorga apoyo psicológico, legal y de trabajo social, para enfrentar la difícil situación que vivieron.

Por su parte, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ).

Felipe Álvarez Cibrián, quien redactó uno de los capítulos del libro La Violencia Infantil en Jalisco, Una Fragilidad Social, refirió que la niñez es el grupo que debe ser protegido con mayor fuerza por parte de las autoridades estatales y recordó casos de abuso y maltrato, como el caso de Jorgito, un niño que fue muerto por su madre y su padrastro, y luego sepultado en el patio de su propia casa, además de las 11 recomendaciones dirigidas al Consejo Estatal de Familia, por no cuidar el destino de los niños huérfanos.

La presidenta de la asociación civil Inocentes de María, Brenda del Río, hizo un llamado a los legisladores, a los gobiernos y a las empresas, a fin de que otorguen condiciones a las madres de familia que trabajan, para que puedan dar leche materna a sus pequeños y establecer horarios laborales que les permitan estar con sus hijos.

Agregó que el Estado tiene que tomar mayores acciones -traducidas en políticas públicas- a fin de fortalecer a las familias y con ello proteger a la niñez de Jalisco.


Ignacio Pérez Vega