reformas energéticas
Fotografía: EFE/ Presidencia de México
Ciudad de México, México.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, reconoció este viernes que se reunió con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, y a otros dos ministros que él nombró, para defender sus polémicas reformas energéticas.

“A nosotros nos importa mucho que ellos conozcan de manera directa el por qué de nuestra actuación, por ejemplo, nos importa mucho que sepan por qué la ley eléctrica o por qué la ley de hidrocarburos”, indicó el mandatario en su rueda de prensa matutina.

López Obrador reconoció haberse reunido en el Palacio Nacional con Zaldívar, acusado de ser cercano a su Gobierno, y con José Luis González Alcántara y Yasmín Esquivel, ministros que él propuso en 2018 y 2019, respectivamente.

El presidente defendió sus recientes reformas a la Ley de la Industria Eléctrica y a la Ley de Hidrocarburos, promulgadas en marzo y mayo, para “rescatar” a las empresas del Estado, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), del “saqueo” de privados y extranjeros.

Jueces federales han suspendido de forma indefinida las reformas hasta que el Poder Judicial se pronuncie sobre su constitucionalidad, por lo que el mandatario ha acusado a los juristas de estar al servicio de los “intereses privados”.

“Nos rechazaron una ley para la seguridad de las líneas de transmisión, y lo hicieron, no estos ministros, otros, sin tener todos los elementos, yo diría beneficiando, privilegiando el interés personal, el interés individual, el interés privado”, criticó el presidente.

La reunión con Zaldívar ocurrió mientras existe una polémica adicional porque López Obrador apoyó en abril una reforma judicial que amplía dos años, de 2022 a 2024, su mandato como presidente de la Suprema Corte pese a contravenir la Constitución.

López Obrador defendió las reuniones privadas al argumentar que pertenecen a “poderes independientes y autónomos”, pero que ambos “forman parte del Estado”, por lo que incluso se reunirá con los otros ocho ministros, aunque algunos “no lo ven con buenos ojos”.

“Lo voy a hacer poco a poco, de acuerdo a la agenda, aún cuando sostengo que mantienen una postura conservadora y contraria al proceso de transformación que se ha iniciado en el país”, manifestó.

Aunque el presidente no habló del tema con los ministros, también pidió este viernes aclarar el desafuero del gobernador del norteño estado de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, que afronta una orden de arresto de la Fiscalía General de la República (FGR) por delincuencia organizada y lavado.

El mandatario defendió sus declaraciones sobre la Suprema Corte al justificar que él “prefiere informar”.

“Eso debería ser el trabajo, la función básica de todos los servidores públicos, la justicia, Suprema Corte de Justicia, no Suprema Corte del derecho y mucho menos Suprema Corte del cohecho, o de lo chueco”, sostuvo.