El diálogo de Venezuela en México se aplaza entre optimismo e impaciencia
Fotografía: EFE/Mario Guzmán
Ciudad de México, México.

México hizo votos este martes para que las negociaciones entre oposición y gobierno venezolanos conduzcan al levantamiento de las sanciones políticas y económicas impuestas por Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

El canciller Marcelo Ebrard dijo durante la conferencia presidencial matutina que México seguirá siendo sede del diálogo entre las partes en pugna en Venezuela, iniciado el pasado viernes, pero se mantendrá neutral.

“Nuestro objetivo estratégico, y aquí creo que hablamos por otros países de la comunidad latinoamericana y caribeña, es que haya una serie de acuerdos que permitan que Venezuela pueda continuar su camino sin sanciones y con pleno reconocimiento de toda la comunidad internacional”, dijo Ebrard.

Estados Unidos ha impuesto sanciones políticas y económicas al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, entre ellas un embargo petrolero. Canadá y la Unión Europea se han sumado a estas medidas.

Pero el gobierno estadounidense, junto con europeos y canadienses, han señalado que están dispuestos a revisar las sanciones si hay “avances significativos” en las negociaciones en México.

Interrogado sobre si estaría dispuesto a mediar en un diálogo con Estados Unidos, Ebrard dijo que ello “no corresponde” a México, que seguirá siendo “respetuoso, solidario y neutral en esas conversaciones”, según dijo.

“Estamos a favor del diálogo y de la solución pacífica de las controversias. Nos gustaría que se llegara a acuerdos y que no se utilice la fuerza”, dijo de su lado el presidente izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y otros países han desconocido al gobierno de Maduro y han dado su respaldado al opositor Juan Guaidó, quien se proclamó presidente encargado en 2019, cuando presidía el Legislativo venezolano, ahora en manos del chavismo.

México, que reconoce a Maduro, y Noruega fungen como facilitadores de este diálogo en el que la oposición venezolana exige un cronograma que conduzca a elecciones presidenciales y a la liberación de políticos encarcelados.

Maduro de su lado ha reclamado que las “sanciones criminales” han golpeado duramente a Venezuela y que por ello no hay recursos para adquirir vacunas contra covid-19, entre otros productos.

El pasado domingo, la cancillería noruega señaló que las reuniones en México fueron “constructivas” y que habrá un segundo encuentro del 3 al 6 de septiembre.