Álvaro Delgado recibiendo el premio Carlos Terrés
Por Aarón Navarro Aguirre
Álvaro Delgado nació en Lagos de Moreno en 1966. Estudió Periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y ha formado una carrera como periodista por más de 25 años, en la que ha colaborado con importantes medios como El Universal, El Financiero, El Nacional, y especialmente para el semanario Proceso. Es ampliamente reconocido por la publicación de su libro El Yunque: La ultraderecha en el poder, una investigación acerca de una presunta organización secreta católica.
Una importante distinción
El centro Universitario de los Lagos de la UdeG se ha sumado a reconocer la carrera periodística de Álvaro Delgado mediante la entrega del Galargón Carlos Terrés, una distinción que se hace para valorar los aportes de humanidades y ciencias sociales a la región alteña. Este galardón se ha entregado previamente a Francisco Marmolejo Cervantes, al francés naturalizado mexicano Jean Meyer, al empresario Francisco Guerra Padilla, David Noel Ramírez Padilla y a José Trinidad Padilla López.
“’Nadie ama a su patria porque es grande sino porque es suya’, esto lo dijo Séneca, filósofo y político romano hace muchos siglos. Pero si además de suya es grande, agrego yo, el amor es por partida doble. Y éste es el caso, Lagos de Moreno, en cuya zona rural nací hace poco más de medio siglo, es no sólo mi patria sino mi patria con su grandeza”, dijo Álvaro Delgado al comienzo de sus agradecimientos.
En su discurso también habló de lo honrado que se siente de pertenecer a un lugar que ha parido grandes personalidades importantes para el devenir político y cultural, no sólo de la región, sino del país. Entre ellos mencionó al proto mártir de la independencia Francisco Primo de Verdad y Ramos, a los poetas Francisco González León y Hugo Gutiérrez Vega, al escritor Mariano Azuela, al historiador Agustín Rivera, y oportunamente a Carlos Terrés, a quien obedece el nombre del premio.
Orgulloso de ser periodista
Asimismo, señaló su honra por desempeñar un oficio tan noble como el periodismo. Cómo él y el argentino Gabriel Peri designan, el periodista es el historiador de lo inmediato. Y aprovechando la mención sobre la importancia de este ejercicio, comentó también acerca de unas mejores circunstancias para el periodismo en este nuevo sexenio.
“Así como el presidente electo de la República anuncia como parte de su ofrecida Cuarta Transformación que separará el poder político del poder económico, lo necesario y urgente es que también rompa con la tradicional relación entre el poder público y los medios de comunicación cimentada en el dinero público y las complicidades. No basta anunciar virtudes sino acreditarlas. En el periodismo, como en cualquier actividad, técnica es ética que no es solamente honestidad sino dominio de la profesión. Sin técnica al arquitecto se le cae el edificio y al periodista se le derrumba la credibilidad, columna vertebral de
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