nuevo confinamiento
Fotografía: AFP
ParísFrancia.

El presidente francés Emmanuel Macron anunciará este miércoles nuevas restricciones, que podrían traducirse en un nuevo confinamiento general de la población, para frenar la segunda ola de covid-19.

Tras mantener una reunión urgente de gabinete y consultar con los principales líderes parlamentarios y sociales, Emmanuel Macron anunciará a las 20:00H 19:00H GMT nuevas medidas que, según advirtió un consejero ministerial, serán “impopulares”.

La hipótesis más probable, según varias fuentes citadas por los medios de comunicación, es un nuevo confinamiento nacional de cuatro semanas, pero menos estricto que el de la primavera, ya que las escuelas y los servicios públicos permanecerían abiertos.

Otras opciones que el gobierno contempla es extender las horas del toque de queda actualmente vigente, acompañado de un confinamiento domiciliario de fin de semana, o bien ordenar confinamientos localizados en las regiones más afectadas.

“Se necesitan medidas fuertes, medidas potentes, comprensibles para todos los franceses, probablemente a nivel nacional”, justificó el jefe del partido presidencial, La República en Marcha (LREM, centro), Stanislas Guerini, según el cual “la salud” debe “antes de la economía”.

Este panorama provocó una caída en la bolsa de París que se hundió el miércoles un 3.37%.

Francia vivió un primer confinamiento nacional de casi dos meses que dio frutos. Entre marzo y mayo, los 67 millones de franceses sólo podían salir para ir a trabajar cuando no era posible hacerlo a distancia o para realizar actividades básicas como comprar víveres, medicamentos o hacer una hora de ejercicio diario.

‘Riesgo de desbordamiento’

Desde agosto Francia observa un repunte de contagios. En la página oficial del gobierno, las autoridades dieron cuenta el martes de 288 muertos en los hospitales en las últimas 24 horas, y 235 en residencias para ancianos en los últimos cuatro días, lo que eleva el balance a 35 mil 541 fallecidos en Francia desde el inicio de la pandemia.

En los momentos más duros de la primera ola, en abril, se registraron más de 700 muertos algunos días, entre hospitales y residencias para ancianos.

Las autoridades temen un desbordamiento en los hospitales. El martes más de 2 mil 900 pacientes con coronavirus estaban ingresados en cuidados intensivos de un total de 5 mil 800 disponibles a nivel nacional en estos servicios.

Para Philippe Juvin, jefe de urgencias del hospital parisino Georges-Pompidou, un reconfinamiento general es inevitable.

“Estamos ante una curva que asciende bastante rápido [de 30 a 50 mil nuevos casos por día] y hay que tomar medidas ahora porque si esperamos por ejemplo ocho días sería demasiado tarde”, dijo, inquieto sobre “un riesgo de desbordamiento del sistema de salud”.

‘No dio resultado’

El gobierno francés buscaba a toda costa evitar un segundo confinamiento nacional que golpearía a la economía ya fragilizada.

En su lugar, impuso un toque de queda nocturno en París y las principales ciudades del país hace dos semanas que obliga a alrededor de 46 millones de personas -dos tercios de la población- a quedarse en sus casas entre las 21:00h y las 06:00h.

El Ministro de Salud, Olivier Véran, había dicho que tomaría dos o tres semanas para ver si el toque de queda funcionaba, pero el aumento exponencial de nuevos casos desde entonces ha obligado al gobierno contemplar nuevas medidas.

Frédéric Valletoux, jefe de la Federación de Hospitales de Francia, estimó que es necesario un confinamiento nacional para detener una segunda ola epidémica “devastadora”.

“El toque de queda no ha dado todos los resultados que esperábamos, debemos sacar conclusiones muy rápidamente y tomar medidas radicales”, añadió.

Por su parte, el ministro de Cuentas Públicas, Olivier Dussopt, advirtió que cada mes de confinamiento le cuesta a la economía francesa entre 2 y 2.5 puntos de PIB. 

“Esto representa más de 10 mil millones de euros (11 mil 700 millones de dólares) en gastos de intervención y al menos 10 mil millones de euros en pérdidas de ingresos fiscales”, dijo a Sud Radio.

Ante la perspectiva de un segundo encierro, muchos parisinos se echaron a las calles para huir de la ciudad. A las 17:00h se registraban 335 kilómetros de atascos en la región parisina, el doble de lo normal.