Ferrari confía en el efecto Leclerc en Mónaco para frenar a Mercedes
Charles Leclerc, camina por el paddock del Circuito de Mónaco, el 4 de junio de 2026, antes del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. (Foto de Andrej ISAKOVIC / AFP)




Mónaco, Principado de Mónaco

El héroe monegasco Charles Leclerc es la baza de Ferrari para cortar la racha victoriosa de Mercedes, este fin de semana en el tradicional gran premio en el pequeño Principado.

Leclerc, que esta semana acordó una ampliación de contrato con Ferrari, ganó su carrera de casa en 2024 y ha logrado la pole position tres veces en los últimos cinco años.

No obstante, en la última carrera, en Montreal hace dos semanas, Leclerc fue superado, tanto en la clasificación como en carrera, por un renacido Lewis Hamilton, que logró su mejor resultado con la Scuderia.

De momento, ni uno ni otro ha dado con la fórmula para que Ferrari plante cara a Mercedes, que ha ganado las cinco carreras disputadas hasta el momento, la primera, en Melbourne, con George Russell, y las otras cuatro, consecutivas, por el sorprendente Kimi Antonelli, que aún no ha cumplido los 20 años.

Antonelli, líder destacado

En Canadá, el precoz líder del campeonato con Mercedes encadenó su cuarta victoria consecutiva y ya lidera el Mundial con 43 puntos de ventaja sobre su compañero Russell.

Pero Antonelli ya advirtió que un trazado urbano como el de Mónaco se adapta mejor a un monoplaza como el Ferrari, más ágil y sin que la potencia del motor cuente tanto.

Tradicionalmente, Mercedes ha sufrido en Mónaco y no gana en el circuito callejero bañado por el Mediterráneo desde 2019, cuando Hamilton se encaminaba a su sexto título.

Fue la tercera victoria en las calles de Montecarlo para el inglés, quien espera ser una alternativa a la victoria el domingo: "Es el único circuito donde la potencia no es lo más importante. Definitivamente se trata del rendimiento del coche y el nuestro podría ser realmente fuerte allí", declaró el inglés.

Antonelli, el joven prodigio al que Hamilton apadrinó en sus últimos días en Mercedes antes de marcharse a Ferrari el año pasado, admitió: "Creo que Ferrari es el equipo a batir en Mónaco. Va a ser muy interesante ver cómo nos va allí".

El jefe del equipo Mercedes, Toto Wolff, ha rebajado las expectativas sobre sus opciones de mantener la racha de victorias:

"Mónaco es diferente a todos los demás circuitos y un coche que ha sido competitivo en otros lugares no tiene nada garantizado aquí".

El año pasado, Russell terminó 11º y Antonelli 18º en un circuito donde cada error se paga caro.

La clasificación, clave

De lograr la victoria, sería la primera para Ferrari desde que Carlos Sainz Jr ganara en México en 2024 y la confirmación de que el coche híbrido va por buen camino.

Como siempre, la sesión de clasificación del sábado probablemente será un factor decisivo, pero muchos observadores creen que el carácter "yo-yo" de las carreras de este año —creado por el uso de un nuevo modo de adelantamiento— puede generar más adelantamientos en carrera.

Este modo proporciona al piloto que se encuentra a menos de un segundo de otro coche más energía eléctrica procedente de la unidad de potencia, que reparte al 50% el trabajo entre el motor tradicional y la batería.

La carrera del año pasado vio al campeón del mundo Lando Norris dominar con un clásico triplete de pole position, victoria y vuelta rápida para McLaren, el equipo más laureado en Mónaco con 16 triunfos desde su debut en la F1 en 1966.

Carrera 1.000 para McLaren

El equipo espera celebrar su 60º aniversario y su carrera 1.000 frustrando a Ferrari y Mercedes, sin olvidar a un Red Bull, que con Max Verstappen, dos veces ganador en Mónaco, y el talentoso piloto francés Isack Hadjar, también van a más.

Otro piloto al alza es el argentino Franco Colapinto, que en Montreal puntuó por segunda carrera consecutiva y tercera en la temporada, aunque su Alpine no le debería permitir luchar por el podio, salvo una carrera alocada y llena de accidentes.

  • La de Mónaco será el primero de seis grandes premios en ocho semanas, con los equipos desplazándose inmediatamente después a Barcelona