Tomás Boy acepta que se enganchó ante las provocaciones del francés Gignac
Fotografía: EFE




Guadalajara, Jalisco.

Tomás Boy, técnico de las Chivas de Guadalajara, aceptó hoy su responsabilidad en la pelea del pasado domingo con el francés André Gignac y afirmó que se dejó llevar por la pasión del juego en el que su equipo derrotó por 2-0 al campeón del fútbol mexicano.

"Les puedo decir que tontamente me enganché pero lo que sucedió en la cancha está en las imágenes y lo dejo en la cancha", dijo el estratega en conferencia de prensa.

En el duelo Guadalajara-Tigres UANL en la segunda jornada del Apertura, Boy insultó al árbitro y después al goleador del equipo "felino" André-Pierre Gignac, quien está a un gol de convertirse en el mayor anotador de la historia de los Tigres, por delante de Boy quien en sus tiempos de jugador hizo 104 goles con el equipo.

"Soy un hombre, fue una tontería de mi parte, no debía haberme rebajado, es la verdad, pero es un asunto que quedó en la cancha y ahí lo quiero dejar, que diga misa (Gignac)", añadió

Boy, expulsado por acumular dos tarjetas amarillas por la pelea que le costará un partido de suspensión, y este martes aceptó que la expulsión.

"La suspensión es merecida porque no debe ser, me enganché y no debo llevar a esos términos mis alegatos, después no hay nada que decir, es merecida, no va a volver a suceder", recalcó.

El "Jefe" Boy informó que no ha hablado con la directiva del tema, pero aceptó que el hecho "no es bueno" para la imagen del equipo, por lo que buscará trabajar en su forma de reaccionar a las provocaciones.

"Necesito estar cerca de mis jugadores, no me contrataron para estar en la tribuna, tiene que haber una sustancial mejoría de mi parte", señaló.

Chivas logró su primera victoria del torneo en su debut como local ante el Tigres luego de una serie de críticas por los malos resultados en los partidos de pretemporada y la goleada que el equipo recibió ante Santos en la primera fecha del torneo Apertura 2019.

Boy afirmó que el triunfo es resultado del trabajo del plantel en las últimas semanas pese a la dificultad de tener que combinar su participación en torneos internacionales amistosos y su debut en la liga.

"Cada partido de pretemporada fuimos mejores contra adversarios inmensamente calificados. Para mí las señales eran buenas, tampoco este triunfo significa que ya estamos bogando, significa que el equipo puede jugar bien y ser competitivo, pero nos falta mucho trabajo", concluyó.